El periodista Walter Goobar publicó el 14 de noviembre de 2002 en el semanario Revista Veintitrés el reportaje "Investigan si los alunizajes fueron trucados", uno de los casos más claros de fraude periodístico.

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El plagio lunar de Walter Goobar
Recopilado por Luis Alfonso Gámez

El periodista Walter Goobar publicó en el número 227 (14 de noviembre de 2002) del semanario argentino Revista Veintitrés un reportaje titulado “Investigan si los alunizajes fueron trucados” que, como se puede comprobar en las siguientes páginas, está compuesto en su práctica totalidad por
párrafos copiados literalmente de dos reportajes publicados días antes, el 10 de noviembre de 2002, en los diarios españoles El Correo (Luis Alfonso Gámez) y El Mundo (Santiago Camacho).

Texto de Goobar
Texto plagiado

Investigan si los alunizajes
fueron trucados

Por Walter Goobar

El 20 de julio de 1969, Neil Armstrong plantaba su pie izquierdo en la polvorienta superficie lunar ante la mirada atónita de mil millones de espectadores de todo el planeta. Se trataba del comienzo de una nueva era pero también el inicio de una guerra entre la NASA y un creciente grupo de escépticos que sostienen que todo fue un sofisticado engaño, un montaje destinado a cumplir la promesa del presidente John F. Kennedy de llegar a la Luna antes de que finalizara la década de los ’60. Autores polémicos como Bill Kaysing, Ralph René o el cineasta Bart Winfield Sibrel afirman que todos los alunizajes de las misiones Apolo fueron un fraude. Para ellos –y para un 11 por ciento de los norteamericanos según las encuestas realizadas por la NASA– el astronauta Neil Armstrong no estaba en el Mar de la Tranquilidad a medio millón de kilómetros de la Tierra, sino a 150 kilómetros de Las Vegas, en un estudio de cine construido en secreto en el desierto de Nevada. La semana pasada, la agencia espacial encargó al prestigioso ingeniero espacial James Oberg la redacción de un libro que ponga fin a la polémica. Aunque la NASA se arrepintió de poner dinero para esa causa, la investigación sigue su marcha.

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