ARP
La Alternativa Racional.
Boletín No.
22.
LA ALTERNATIVA RACIONAL
Órgano informativo de la asociación Alternativa
Racional las Pseudociencias
(ARP)
Depósito Legal: BI.II-1986.
Editores:
Félix Ares de Blas
Jesús Martínez Villaro
Composición
Jesús Martínez Villaro
Imprenta KOPIAK
C/Máximo Aguirre, 23
48010 BILBAO
Precio de suscripción:
España y Portugal; 2000 Pta.
Resto del mundo: US$ 32.00
Dirección postal:
Apartado de Correos Nº 6.112
48080 Bilbao
Nº Registro Estatal: 71.144
Presidente:
Félix Ares de Blas
Vicepresidentes:
Alvaro Fernández Fernández
Alberto Hidalgo Tuñón
Secretario
Luis Miguel Ortega Gil
Vicesecretario:
Jesús Martínez Villaro
Tesorero:
Gabriel Naranjo Fernández
Vocales:
Félix Rodrigo Mora
Víctor Sanz Larrinaga
Portada:
The Skeptical Inquirer
Dibujos
Aitor Fernández de Quincoces
Antonio Vizcarra
Félix Ares
La Alternativa Racional mantiene intercambio de contenidos
con otras
publicaciones escépticas de asociaciones reconocidas
por cl CSICOP. Fuera del
margen arriba indicado queda prohibida la reproducción
total o parcial de
contenidos sin la previa autorización expresa de
los editores o de los autores.
La Alternativa Racional no se identifica necesariamente
con las opiniones de los
artículos firmados, que pertenecen a la exclusiva
responsabilidad de los
autores.
Socios de Honor
Gustavo Bueno
Mario Bunge
Paul Kurtz
Número 22 / Año VI
Septiembre de 1991
-Editorial.................................. 2
-La historia de la aeronave, 1896-97........ 4
-Un estudio controlado sobre las técnicas
de relajación............................... 13
-Guía de campo del pensamiento crítico......
16
-¿Francia poseída por el ocultismo?.........
23
-Relativismo en la ciencia.................. 25
-Poniendo orden en el caos de la investigación
sobre la supervivencia...................... 29
-Las codornices japonesas, campeonas de telepatía,
desilusionan a los astronautas soviéticos... 35
-Parapsicología 0, ciencia 10............... 36
-Libros..................................... 37
-Desde el sillón escéptico, recomendamos....
41
p- 2
EDITORIAL
TRADUCTOR DE GRIEGO CLÁSICO. Hace varios meses que
la revista italiana Rivista
di storia e letteratura religiosa publicó un trabajo
de Pier Angelo Gramaglia
titulado "La sindoni di Torino Alcuni problemi storici".
Nos pareció un buen
artículo que merecía la pena ser publicado
en LAR. Para conseguirlo pedimos
permiso a la editorial e iniciamos los trámites de
traducción. Ambas cosas ya
están hechas; es decir, tenemos el permiso para su
publicación y tenemos la
traducción del italiano. Pero hay un pequeño
problema, la citada revista va
dirigida a un público que domina el latín
y el griego clásicos, por lo que las
citas en dichos idiomas no las traducen. Para un publico
más lego en la materia,
como somos la mayoría de nosotros, el artículo
cobraría más fuerza si pudiéramos
dar la versión castellana de dichos textos, He aquí
mi petición, si alguno de
los amigos de LAR pudiera traducimos los párrafos
en griego y latín clásico -
sobre todo del griego- le quedaríamos muy agradecidos.
Por favor, los que podáis
ayudarnos hacédnoslo saber. Un abrazo y muchas gracias.
DE INQUISIDORES Y OTRAS YERBAS. Como ya sabéis,
es habitual que nos llamen
inquisidores; sin ir más lejos, en el último
número de la revista de la Sociedad
Española de Parapsicología -a la que por muchos
motivos respeto profundamente-,
nos consideran al CSICOP y a ARP como unos Torquemadas cualesquiera.
Hace años
el tema me molestaba y trataba de defenderme, y decía
cosas como que cuando hay
libertad, la hay incluso para no estar de acuerdo con las
creencias de otros- Y
"no estar de acuerdo" no significa que seamos
"malos" o inquisidores. Por
ejemplo, las asociaciones de consumidores están en
contra de que el etiquetado
sea engañoso. Si la lata de sardinas tiene aceite
de soja, están en contra de
que la etiqueta diga aceite de oliva. Esto parece normal,
y nadie llama
inquisidores a las asociaciones de consumidores. Pero en
cuanto tocamos el tema
"paraciencias" la cosa cambia, o estás
a su lado -es decir te lo crees todo- o
eres un inquisidor. Pero no voy a defenderme, ni voy a defender
al CSICOP.
Simplemente voy a informaros. Preocupado por este tema tuve
un intercambio de
pareceres con Barry Karr, que como sabéis es el director
del CSICOP. Si, el
director del CSICOP es Barry Karr, no James Randi como decía
la revista de la
Asociación Española de Parapsicología.
El problema es que cuando nos piden la
opinión oficial de ARP o del CSICOP sobre los temas
paranormales ¿qué podemos
decir? Tanto una asociación como la otra tienen unos
posicionamientos muy claros
en la última página de sus respectivas publicaciones,
pero parecen muy largos, y
parece que nadie se los ha leído. Pues bien, he aquí
e1 boceto de
POSICIONAMIENTO OFICIAL -breve, para que se lo pueda leer
todo el mundo- al que
hemos llegado:
ARP no rechaza "a priori" ninguna reivindicación
responsable sobre fenómenos
paranormales, y piensa que muchos de ellos necesitan de
un examen paciente para
saber si está ocurriendo algo genuinamente extraordinario.
Podría ocurrir que algún día algunos
de los pretendidos fenómenos fueran
verificados mediante observaciones meticulosas y trabajos
experimentales en
laboratorio. Hasta que esto ocurra, debemos continuar siendo
"escépticos". El
escepticismo es la sangre que da vida a la empresa científica.
Espero vuestras críticas y sugerencias. Se las haré
llegar a Barry.
p- 3
ARP televisivo. Como muy bien sabéis los miembros
de ARP son requeridos de vez
en cuando por los medios de comunicación para que
den sus puntos de vista.
Habitualmente en LAR hacemos referencia sólo a una
minoría de ellos. En esta
ocasión quiero señalar que ha habido bastantes
intervenciones en televisión. Por
ejemplo, Javier Armentia participó en el programa
de Julia Otero hablando de
ovnis; Miguel Angel Lerma estuvo en La Clave de Balbín
en Antena 3; Andrés
Sanjuán, Javier Armentia y Félix Ares han
pasado por la televisión gallega en el
programa Tras o silencio; Gustavo Bueno participó
como testigo en el programa
Tribunal Popular sobre profecías, en el que también
hubo contribuciones de
Javier Armentia y Félix Ares; Félix Ares participó
como testigo en el programa
Tribunal Popular sobre ovnis y hubo aportación de
datos por parte de Javier
Armentia; etc., etc.
+++++++++++++++++++++++++++++++++
Una palabra vale más que 1000 imágenes. Estamos
habituados a oír que una imagen
vale más de 1000 palabras; y tal vez sea cierto;
pero quiero reivindicar la
palabra. Una imagen es muy difícil de explicar con
palabras, pero lo contrario
también es cierto. Hay palabras que son imposibles
de expresarse mediante
imágenes. Por ejemplo, escepticismo, racionalismo.
¿Con qué imágenes podemos
expresar lo que queremos decir con ellos? Son palabras abstractas,
imposibles de
reducirse a unas imágenes.
Los habitantes del Lacio tenían un idioma pobre
en ideas abstractas. Para ellos,
las cualidades eran muy difíciles de expresar verbalmente.
Tras el contacto con
la superioridad del griego introdujeron palabras como "sinceridad",
miel pura:
SIN-CERA. ¿Cómo podemos dibujar la sinceridad,
o la bondad, o la añoranza, o la
simpatía?
Hay palabras que valen más de l000 imágenes,
por ejemplo, escepticismo y
racionalismo.
++++++++++++++++++++++++++++++++++
El CSICOP CUMPLE 15 AÑOS. Se han cumplido 15 años
desde aquel día de la
primavera de 1976 en que aquel profesor de filosofía
de la universidad del
Estado de Nueva York en Buffalo llamado Paul Kurtz organizase
un encuentro entre
filósofos, científicos, periodistas y magos
para discutir las razones del auge
de las creencias irracionales: percepción extrasensorial,
astrología, etc. De
aquel encuentro nació el CSICOP. ¡Feliz cumpleaños!
En nombre de todos aquellos
a los que nos has ayudado a pensar de un modo crítico,
¡gracias Paul!
Paul Kurtz, campeón de la lucha contra la pseudociencia.
p- 4
LA HISTERIA DE LA AERONAVE,1896-97.
Robert E. Bartholomew.
Durante la "Gran Oleada de las aeronaves" que
tuvo lugar en los EE.UU. entre
noviembre de 1896 y mayo de 1897, miles de americanos afirmaron
haber observado
una nave-aérea (1). Descrita generalmente en forma
de cigarro, con alas y/o
propulsores y tren de aterrizaje; aun cuando la sofisticación
tecnológica del
siglo XIX era insuficiente para hacer volar aparatos más
pesados que el aire
(Sanarov, 1981, Klass, 1976: 302). Los hermanos Wright no
alzaron vuelo hasta
1903, y los intentos anteriores con aparatos más
pesados que el aire fueron
erráticos en el mejor de los casos. De acuerdo con
el historiador inglés Charles
Gibbs-Smith (Clark y Coleman 1975: 133):
"Hablando como historiador aeronáutico especializado
en el periodo
anterior a 1910, puedo decir con certeza que los únicos
vehículos aéreos con
pasajeros, que pudieron posiblemente ser vistos en Norteamérica
(...) fueron
globos, y es altamente improbable que estos ingenios pudieran
ser confundidos
con cualquier otra cosa. Ninguna clase de dirigible o aparato
más pesado que el
aire voló en esta época".
Percepciones socioculturales
Durante el periodo del brote, aunque se especuló
con la posibilidad de que el
estímulo se debiera a percepciones equivocadas de
objetos naturales o
artificiales o, incluso, a alucinaciones, la creencia más
extendida fue que un
inventor había desarrollado secretamente un nuevo
tipo de aeronave.
En términos de las expectativas sociopsicológicas
de la época, muchos americanos
tenían una idea general del aspecto que podrían
tener una aeronave y sus
ocupantes. Esta concepción fue moldeada por la literatura
popular de la época,
con gran número de historias sobre los primeros intentos
de vuelo humano, que
resultaban sensacionales y muy demandadas.
En 1895, el explorador sueco Salomon August Andrée
alcanzó las primeras páginas
de los periódicos describiendo sus planes para un
viaje al Artico en globo, que
intentó sin éxito en 1896, justo dos meses
antes del brote. Andrée murió en el
segundo intento al año siguiente. El 6 de mayo de
1896, Samuel Pierpont Langley,
calificado por Gibbs-Smith (1985: 63) como "la primera
figura aeronáutica
importante de los EE.UU.", intentó con éxito
el vuelo con su aeroplano Nº 5. Un
mes antes del brote, el New York Times (septiembre de 1896)
publicó un artículo
con titulares en la primera página describiendo el
fracaso de la aeronave
experimental Albatross: el inventor-navegante William Paul
escapó por poco a
serios daños cuando su nave "cayó rápidamente
y chocó contra unos árboles". El
artículo concluía: "El inventor dice
que el experimento fracasó debido al
viento, y que de no ser por ello habría realizado
un vuelo que hubiese dejado
atónito al mundo".
El interés hacia la invención de artilugios
mecánicos, especialmente máquinas
aéreas, se desarrolló en los primeros años
de la década de los 90 y condujo a
una serie semanal iniciada en 1892 que alcanzaría
un gran número de lectores
(Clarke, 1986: 589).
Los avistamientos tuvieron lugar en dos oleadas separadas:
la primera desde el
17 de noviembre hasta mediados de diciembre de 1896, y la
segunda desde el 22 de
enero hasta mayo de 1897 (Bullard, 1982a: 207-211).
El periodo justo antes de los avistamientos y durante los
mismos se caracterizó
por un periodismo amarillo y sensacionalista, dado que los
diarios ofrecían
frecuentemente historias especulativas (o incluso inventadas)
sobre un amplio
rango de eventos. Uno de los objetivos era crear noticias
en los días "lentos de
noticias", a fin de incrementar las
p- 5
Figura 1. Una representación artística de
la aeronave que vieron cientos de
personas sobre San Francisco el 23 de noviembre de 1896.
(Fuente: San Francisco
Call, 23 de noviembre de 1896, página 1)
--------------
ventas (Hiebert, Ungurait y Bohn, 1982). Una historia en
particular generó una
gran cantidad de artículos en diarios y revistas
especulando sobre la identidad
de un, aparentemente, inventor ficticio a quien se atribuía
haber construido una
nave aérea. Cualquiera que fuese la motivación
de los editores, el l de
noviembre de 1896 el Detroit Free Press informó que
en un futuro cercano un
inventor de Nueva York construiría y haría
volar un "torpedo aéreo". Dieciséis
días después, el Sacramento (California) Bee
recibió un telegrama de un hombre
de Nueva York afirmando que él y dos amigos conducirían
una nave de su invención
hasta California, a donde llegarían en unos dos días.
Casualmente, esa noche se
registraron los primeros avistamientos de la oleada 1896-97,
puesto que cientos
de testigos en Sacramento informaron haber visto una aeronave.
Este informe, y los que le siguieron, pusieron en marcha
el efecto bola de
nieve. Centenares de periódicos (de casi todos los
estados de la Unión)
publicaron especulaciones sobre la posible existencia de
la aeronave, junto con
informes de nuevos avistamientos. Una estimación
conservadora del número de
avistamientos individuales sería de 100.000, basándose
en una colección de T.E.
Bullard (1982b) de más de 1.000 artículos
de periódicos de este periodo
relacionados con aeronaves, considerando que en muchos de
estos avistamientos se
decía que habían implicado a ciudades enteras
(2) Bartholomew (1989) ha
analizado relatos de testigos en periódicos que (normalmente
solos, de noche y
en áreas aisladas), de manera similar a lo que ocurre
en la oleadas de OVNIs
actuales, afirmaron haber conversado con los pilotos. Sin
embargo, a diferencia
de los encuentros actuales, los testigos describían
a los ocupantes "como
ciudadanos americanos ordinarios que afirmaban que su invención
revolucionaría
los viajes y el transporte" (Schas, 1980: 9).
Análisis de la literatura
Un examen de la literatura sobre histerias colectivas revela
la importancia de
tres elementos clave: ambigüedad, ansiedad y la redefinición
de la situación
desde lo general a lo específico. Hall (1972: 216)
resume el papel de estos
elementos:
"La receta es una combinación de alto nivel
de ansiedad o tensión con
alguna clase de suceso ambiguo que es interpretado de manera
que provoque miedo.
El suceso ambiguo es trasformado de tal manera que se convierte
en un suceso que
aparentemente justifica la ansiedad difusa que le antecede".
Hall, partidario de los OVNIs, considera errónea
la sugerencia de que muchos
informes OVNI (pasados o presentes) son debidos a contagio
p- 6
histérico. Uno de sus argumentos centrales es que
los testigos de OVNIs casi
nunca interpretan los incidentes como amenazadores. Lo más
frecuente es que los
testigos se muestren excitados durante un incidente, pero
no asustados. Yo
argumentaría que el contagio puede ocurrir en situaciones
donde la creencia
histérica no sea amenazante. La oleada de 1896-97
puede ser vista como un caso
de "cumplimiento de deseo" colectivo en respuesta
a rápidos avances
sociotecnológicos y a rumores de que alguien había
inventado la primera aeronave
viable del mundo.
Creencia generalizada.
En los años inmediatamente anteriores a los avistamientos,
la posibilidad de que
alguien desarrollase pronto el primer aparato volador más
pesado que el aire fue
tema de especulación en las historias de ciencia-ficción.
Este tema recibió
especial énfasis a medida que el siglo XX se aproximaba.
En la década de los 90
los americanos estaban obsesionados con la ciencia y los
inventos. De cuerdo con
Clarke (1986: 589):
"La colección literaria de Frank Reade fue
diseñada para satisfacer la
insaciable demanda de historias sobre novedades mecánicas,
concentrándose en una
carrera desenfrenada de relatos sobre inventos. La serie
comenzó el 24 de
septiembre de 1892 y se editaron 191 números. Fue
la primera publicación serial
dedicada exclusivamente a historias de ciencia-ficción
y en sus páginas se
trataron ingenios como robots, submarinos, máquinas
volantes..., y el resto de
la imaginería de una época enamorada de las
grandes maravillas de la ciencia".
Bullard (1982a: 203) indica también que desde 1880
hasta los primeros años del
siglo XX, la publicidad difundida en libros y revistas ayudó
a modelar la
creencia popular de que era inminente una nave más
pesada que el aire:
"Las revistas dedicadas a la ciencia y la ingeniería
rivalizaron con el
libro de Julio Verne "Robur el Conquistador" y
otras publicaciones de ficción a
la hora de describir vuelos que pronto tendrían éxito,
y esta literatura
alimentó al público con una dieta regular
de especulación aeronáutica y noticias
preparando a la gente para el cercano día en que
el problema de la navegación
aérea finalmente recibiría una solución".
Tal creencia se vio también alimentada por el creciente
número de noticias sobre
intentos fallidos. Aunque todos esos ensayos resultaron
insatisfactorios en
relación con el perfeccionamiento de una aeronave
viable, durante los "últimos
años de la década de los 90 numerosos inventores
en los EE.UU. obtuvieron
patentes para proyectos de aeronaves" (Brookesmith,
1984: lO7; Jacobs, 1976:
27).
--------------
Figura 2. Aeronave vista sobre Oackland, California, entre
los días 17 y 19 de
noviembre de 1896. (Fuente: San Francisco Call, 19 de noviembre
de 1896, página
1).
--------------
Ambigüedad
El boom de las patentes de aeronaves coincidió con
la oleada. (Para una
reproducción
p- 7
actual de algunas de las patentes originales, ver Lore
y Deneault, 1968: 16-17,
38-39). La competición para ser el primero en registrar
una patente resultó en
una envoltura de secreto, y muchos inventores a menudo ocultaban
datos vitales
sobre sus patentes y naves experimentales. Como hace notar
Brookesmith (1984:
107), la aureola de misterio que rodeaba al estado de desarrollo
aéreo alentó la
creencia pública de que se hubiera desarrollado una
aeronave viable.
Este punto de vista es defendido por el historiador David
M. Jacobs (1976: 27-
28):
"A finales de la década de los 90 muchas personas
en los EE. UU.
obtuvieron patentes para proyectos de aeronaves. La mayoría
de la gente creía
que alguien inventaría pronto una máquina
voladora, y muchos querían capitalizar
la fama y fortuna que adquiriría quien lanzase primero
a un norteamericano por
los cielos. Tan pronto como alguien tenía una idea
sobre el diseño de una
aeronave, solicitaba una patente. Esto colocaba a los inventores
en un estado de
preocupación constante sobre posibles plagios...
(y) la mayoría mantenía en
secreto sus patentes. Dada esta atmósfera y los numerosos
experimentos europeos
y americanos con prototipos, no es sorprendente que los
relatos sobre un
inventor que se mantenía en secreto cautivaran la
imaginación del público y
apareciera como una explicación lógica para
el misterio de la nave aérea."
Algunos factores ambientales aún contribuyeron más
al estado de ambigüedad
durante el episodio. Dado que había, como mínimo,
miles de avistamientos, un
análisis específico de cada caso es irrealizable.
Sin embargo, Bullard (1984,
comunicación personal), comentando los aproximadamente
1.000 artículos
periodísticos que pudo recoger, hizo notar que entre
el 80 y el 90% habían
tenido lugar durante la noche. Otros investigadores han
mencionado también esta
tendencia en las aeronaves a aparecer de noche (Berliner,
1978:2; Sanarov, 1981:
166). Asimismo, la oleada tuvo lugar principalmente durante
los meses de
invierno y terminó bruscamente en primavera, coincidiendo
con la reducción de
horas de sol (sic).
Induciendo aún más ambigüedad se encontraban
los restantes enigmas asociados con
la aeronave. ¿Quién era realmente su inventor?
¿Cómo alcanzó esta proeza? ¿Quién
le ayudó? ¿Dónde se encontraba su base
secreta? ¿Dónde se realizaría la próxima
prueba?
--------------
Figura 3. La aeronave de vapor con la que Heneri Giffard
voló en 1852. (Fuente:
B. Collier, The Airship: A History. Hart-Davis, MacBiggon,
London, 1974, página
29.)
Ansiedad y excitación.
La oleada tuvo lugar durante un periodo de rápido
cambio tecnológico y en medio
de un intenso interés público en el desarrollo
de naves aéreas. Los periódicos
caracterizados por el sensacionalismo y la especulación,
difundieron la creencia
de que alguien había inventado la primera aeronave
p- 8
------
Figura 4. El vuelo circular del La France en 1884. Fuente:
C. H. Gibbs-Smith.
Flight Throughout the Ages. Thomas Y. Crowell, New York
1974. página 76.)
------
viable. William Randolph Hearst apuntó esta idea
en un editorial donde atacaba
dichas informaciones.
"El 'periodismo falsario' tiene mucho de que responder,
pero no puedo
recordar una explotación más evidente en esa
línea que el intento persistente de
hacer creer al público que el aire de nuestra vecindad
está poblado de
aeronaves. Desde hace semanas se ha puesto de manifiesto
que toda la historia de
las aeronaves es puro mito" (Klass, 1976: 314, citando
el San Francisco
Examiner, 5 diciembre 1896).
Bullard (1982a: 224) y Klass (1976: 3l4-15) también
concuerdan con la idea de
que los periódicos ejercieron considerable influencia
en el mantenimiento del
brote.
A. M. Herring, escribiendo en el Scientific American del
26 de junio de 1897,
indicaba la intensa investigación desarrollada y
la difundida creencia de que a
finales de la década existía ya una aeronave
viable, pero "especialmente" en el
periodo de tiempo coincidente con el brote:
"Esta línea de experimentación ha resultado
en un progreso tan grande en
los últimos años (y especialmente en los últimos
seis meses) que la consecución
de vuelos largos y libres para el hombre, que no mucho antes
parecía una
invención para un futuro distante, es algo ahora
cercano, casi a la mano". (403)
Neeley (1979: 68) atribuye el episodio al estrés
social fomentado, en parte, por
los cambios tecnológicos acelerados. Neeley revisó
223 periódicos de Illinois
del periodo en cuestión. Y pretende extrapolar sus
hallazgos al conjunto
completo de informes a todo lo largo y ancho de los Estados
Unidos:
"Consideremos en primer lugar la gente de 1897. Vivieron
tiempos
interesantes. Se asombraban por los logros tecnológicos
de la época. El teléfono
tenía sólo 14 años de vida. La electricidad
se acababa de hacer utilizable para
fines prácticos, los rayos x habían sido descubiertos
dos años antes. El coche
sin caballos estaba a la vuelta de la esquina, como lo estaba
el vuelo. Se las
habían visto con un mal invierno y la primavera había
traído consigo una de las
mayores inundaciones que han golpeado el Medio Oeste. Llovía
constantemente y
sólo la nieve rompía la monotonía.
Un cielo despejado era una rareza. Tras la
Guerra Civil se había vuelto a la normalidad pero
ya se apuntaban guerras en
Grecia y Cuba (...) Julio Verne estaba escribía historias
de (...) una aeronave
eléctrica. Súbitamente los cielos clarearon
y en el noroeste se
p- 9
divisó una luz brillante. Se lanzó el grito
"¡Aeronave!" y una multitud se
reunió a observar. Pero una nube la oscureció
y la aeronave "desapareció". O
quizá pudo verse una luz brillante en el sudeste
y los testigos "siguieron" su
trayectoria tras alguna nube hasta que una volvieron a encontrarla
en el
noroeste. Era indudable que habían visto una aeronave
cruzando el cielo".
Redefinición de la situación.
La oleada de la aeronave tuvo lugar en dos fases separadas:
la primera entre el
17 de noviembre y mediados de diciembre de 1896, y la segunda
entre el 22 de
enero y mayo de 1897. Las oleadas se dieron en paralelo
con noticias de prensa
acerca de dónde aparecería la aeronave. Por
ejemplo, la mayoría de avistamientos
de la oleada de 1896 tuvieron lugar en California, y todos
los avistamientos
ocurrieron en la región de la costa del Pacifico
(Bullard, 1982b). Resulta
interesante que la creencia popular anterior y durante la
propia oleada de los
meses de noviembre-diciembre de 1896, era que un inventor
haría volar una
aeronave hasta California y después volvería
cruzando tranquilamente el
continente hasta Nueva York. Las noticias que circularon
durante la segunda
oleada (aunque hubo variedad de historias) se centraron
en un inventor que
realizaría un vuelo transcontinental. Una historia
hablaba de cómo el inventor
llevaría su aeronave a través del país
hasta Washington D.C., donde la
patentaría. Otra especulaba que el gobierno de los
Estados Unidos estaba
probando secretamente una aeronave haciéndola volar
por todo el país. De forma
coincidente, la segunda oleada comenzó en el oeste
de los EE.UU. y avanzó hacia
el este en un patrón errático pero sistemático,
de forma que en 1897 la oleada
acabaría a principios de mayo con avistamientos en
la costa nordeste:
"Repentinamente, el punto culminante. Se había
alcanzado el final del
extraordinario viaje transcontinental. El 30 de abril de
1897 a las tres de la
madrugada, se vio una gran aeronave sobre Yonkers, Nueva
York... en dirección al
mar.
... Curiosamente, cuando la oleada de 1896-97 terminó,
para todos los
efectos lo hizo de forma brusca. En los años siguientes
habría varios casos
aislados, pero este fenómeno en particular finalizó
en las costas del Atlántico.
... Virtualmente, no volvieron a darse nuevos avistamientos
en las áreas
donde habían sido predominantes. Todo había
terminado." (Flammonde 1977: 115-
117)
Durante ambas oleadas, las expectativas culturales de la
época parecen haber
sido enmarcadas y definidas por los relatos periodísticos
que se verían
reafirmados a continuación por el contenido de los
informes. Parece como si la
conciencia colectiva, tal como se reflejaba y definía
en los artículos de los
periódicos, hubiese creado una opinión consensuada
sobre que la aeronave había
completado su vuelo transcontinental. Esto podría
explicar, no sólo el patrón
general de vuelo oeste-este a través del país,
sino también el abrupto final de
la oleada.
Un estudio de los más de mil informes originales
sobre la aeronave procedentes
de periódicos norteamericanos recogidos por Bullard
(1982b} muestra que la
mayoría de los avistamientos de objetos aéreos
no identificados entre el 17 de
noviembre de 1896 y mayo de 1897 muestran evidentes paralelismos
con las
narraciones de la literatura popular sobre los primeros
intentos de navegación
aérea. El examen de los datos de Bullard muestra
que siempre que se daban
descripciones específicas de las aeronaves, más
allá de esas ambiguas luces
nocturnas en vuelo, los testigos vacilaban entre dos tipos
de naves. El primero
era una estructura en forma ovoidal, con alas parecidas
a las de un ave.
Frecuentemente se decía que las alas "batían"
como las de los pájaros. El otro
tipo también consistía en una gran parte central,
pero con ruedas semejantes a
ventiladores o hélices. Ambos tipos poseían
potentes reflectores y algún sistema
de propulsión motora y a menudo llevaban un fuselaje
suspendido de la estructura
principal. El dibujo de la figura 1 muestra la nave aérea
de la que informaron
cientos de personas el 23 de noviembre de 1896, sobre la
ciudad de San
Francisco. La descripción encaja con las expectativas
culturales de cualquier
ciudadano americano sobre el aspecto que debería
tener una nave de tales
características. Ninguna de estas naves fue descrita
en términos más
contemporáneos como con forma de platillo o disco.
Otros avistamientos durante
estas oleadas si se asemejan a un tipo comúnmente
descrito de OVNI (ver fig.2).
p- 10
Estas descripciones son imitaciones muy cercanas de los
primeros intentos de
vuelos con aeronaves más pesadas que el aire. Así,
el primer vuelo con motor
tripulado que se conoce fue el de la aeronave de vapor de
Heneri Giffard (ver
fig. 3). El gran fuselaje en forma de cigarro puro, con
esa pequeña cesta
debajo, formaba un diseño estructural muy similar
al descrito ampliamente 45
años después durante la oleada de aeronaves
de 1896-97 de EE.UU. La figura 4
muestra un modelo de la primera aeronave que completó
un vuelo circular. El 9 de
agosto de 1894, el La France voló cerca de cinco
millas a una velocidad media de
13 millas por hora. Se informó de un tipo muy similar
de aeronave el 10 de abril
de 1897, sobre la ciudad de Chicago. Cogiendo la cámara
de su hijo, Walter
McCann dijo haber tomado dos fotografías. En la fig.
5 aparece el grabado de la
mejor de ellas, que habría aparecido en la primera
página del Chicago Tribune el
12 de abril. La imagen se tomó supuestamente mientras
la nave sobrevolaba los
suburbios a las 6 de la madrugada. Dichas fotografías
fueron tomadas en el
momento culminante de la oleada, tras un mes con miles de
avistamientos
denunciados en Illinois.
CONCLUSION
En presencia de rumores extendidos sobre aeronaves, que
sostenían la idea de que
este invento estaba a punto de ser perfeccionado, la ambigüedad
del cielo
nocturno, y las emociones intensas compartidas por muchos
americanos de que tan
dramático acontecimiento estaba a la vuelta de la
esquina -y la incitación de
tales emociones a través de las historias periodísticas
especulativas y a menudo
totalmente inventadas- la gente intentó aliviar dicho
estado emocional
observando los cielos para probar o rechazar las historias
sobre la invención de
aeronaves. Esperaban ver aeronaves y las vieron. Mientras
en la actualidad, la
gente colectivamente percibe "platillos volantes"
procedentes del espacio
exterior, los ciudadanos en 1896-97 estaban predispuestos
a través de la
literatura popular de la época a ver naves aéreas.
Las modernas investigaciones
sobre movimiento autocinético podrían ser
aplicables en relación con la dinámica
de resolución de problemas (Turner y Killian 1972:
35). La interpretación de
estímulos ambiguos dentro de una entorno grupal llevará
a que sus miembros
desarrollen una creciente necesidad de definir la situación,
confiando menos en
su propio juicio que en el de los demás a la hora
de validar la realidad
(comprobación de la realidad).
"Cuando en una situación los estímulos
carezcan de una estructura
objetiva, el efecto de las opiniones de los demás
es... importante... En un...
estudio de los factores sociales en la percepción,
utilizando el fenómeno del
movimiento autocinético, un sujeto evaluaba las distancias
entre movimientos
aparentes primero solo y después junto a otros dos
o tres sujetos. Esta
situación desestructurada provocaba una incertidumbre
considerable. Aunque no se
les dijo que se pusieran de acuerdo, e incluso se les previno
para que no se
vieran influenciados, los individuos que actuaron juntos
modificaron sus
opiniones hacia un juicio o norma común... La influencia
de los diversos
individuos era diferente, y la norma común resultante
estuvo en varias ocasiones
por encima o por debajo de la media de los juicios individuales
de la sesión
inicial en la que los sujetos actuaban en solitario (Sherif
y Harvey 1952: 302)
La investigación sobre el "efecto autocinético"
es de mucho interés ya que
muestra como los juicios individuales tienden a coincidir
en una situación de
grupo durante la que se observan estímulos tan comunes
como un punto de luz en
la oscuridad. Este efecto es bien conocido en la psicología
social y el primero
que lo demostró fue Sherif (1936). Los individuos
en situaciones donde carecen
de guías perceptuales estables muestran una sensación
de inseguridad y ansiedad
que genera una creciente necesidad de definir lo que se
ve o dar sentido a la
luz. En situaciones de grupo, los individuos intentarán
reducir las ansiedades
creadas por una situación incierta. Beeson (1979:180)
explica este proceso:
"Un observador en una habitación completamente
oscura que vea un punto de
luz, experimenta un estimulo visual fuera de su contexto
visual normal. Las
relaciones de arriba, abajo, delante, detrás, lejos
o cerca, existen sólo en
relación a otros estímulos y cuando este marco
de referencia se pierde, la luz
queda libre para vagar por nuestro campo perceptual. Es
por esta razón que
alguien observando una luz en tales condiciones percibirá
movimientos aleatorios
considerables en la misma".
En este tipo de situaciones altamente ambiguas, tales como
las de gente
observando el cielo nocturno en busca de una imaginaria
aeronave, "la inferencia
puede suplantar la función de la
p- 11
---------
Figura 5. Pretendida foto de una aeronave sobre Chicago
tomada por Walter McCann
(Fuente: Chicago Tribune, 12 de abril de 1897, página
1).
---------
percepción proporcionando la información que
falta en situaciones donde la
percepción es ineficaz o inadecuada" (Massad,
Hubbard y Newtson. 1979). De
acuerdo con esta idea, las personas con un patrón
mental centrado en las
aeronaves, percibirán aeronaves. Actualmente, dada
la extendida creencia
colectiva en que los extraterrestres surcan los cielos,
normalmente durante la
noche, se ven platillos volantes. Allan Hendry, anterior
editor del
International UFO Reporter, una publicación OVNI
de orientación científica,
proporcionaba un buen ejemplo de este proceso. Pudo comprobar
que en 1978 un
gran número de vuelos de avionetas con paneles luminosos
anunciadores fueron
inicialmente tomados por OVNIs y descritos con forma de
disco o platillo:
"Entre las trescientas llamadas telefónicas
que... (nuestra organización)
ha investigado y que están referidas a vuelos nocturnos
de avionetas
publicitarias confirmados, el 90 por ciento de los testigos
los describieron no
a partir de lo disponible perceptualmente, sino como si
pudiesen ver una forma
semejante a un disco o un platillo giratorio con luces "fijas";
mucha gente
imaginó ver una cúpula encima y cuando se
les presionó llegaron a jurar con
plena confianza que habían visto dicha silueta."
Tomados en su conjunto, los avistamientos parecen haber
funcionado como símbolos
tranquilizadores durante un periodo de gran incertidumbre,
en este final del
siglo veinte, con cambios tecnológicos acelerados.
La gente tiene mucha afición
por estas maravillas tecnológicas que están
cambiando los patrones sociales
existentes desde hace miles de años, pero simultáneamente
están preocupados por
el potencial poder destructivo que estas máquinas
pueden ejercer sobre sus
vidas.
La oleada de la nave aérea sirvió para mostrar
el dominio del hombre sobre el
cielo indomado y previamente sagrado, dejándoles
con la reconfortante creencia
de que un elemento positivo estaba bajo control. En palabras
Clark y Coleman
(1975: 163):
p- 12
"La mayoría de ellos (americanos) vieron las
aeronaves como una muestra
del triunfo final de la tecnología, y algo sobre
lo cual seguramente debían
tener unos sentimientos ambivalentes. Todo lo que se hablaba
sobre bombas y
máquinas aéreas erizadas de cañones,
apuntaban hacia una época en la que no
habría seguridad en ningún sitio, lo cual
debía ser desconcertante en extremo.
Además, el cielo había sido violado, el hombre
había contaminado para siempre el
dominio de los ángeles.
Es importante anotar que, aunque las tensiones sociales
generadas por el rápido
avance tecnológico fueron especialmente importantes
en este periodo, los
americanos que avistaron esta aeronave fantasma no la temían.
Las aeronaves
fueron vistas como una influencia positiva en reacción
a las tensiones negativas
producidas por los rápidos avances tecnológicos
en una gran variedad de campos.
Por lo tanto, la redefinición de los estímulos
aéreos ambiguos, mundanos y,
predominantemente nocturnos (por ej. estrellas, planetas)
sirvieron para crear
una presencia tranquilizante.
Notas.
(1). Quedo en deuda con T.E. Bullard, folklorista, Indiana
University,
Bloomington, Indiana, por haberme permitido el acceso a
los datos originales
sobre la nave aérea.
(2). Resulta aventurado cualquier intento de estimación
precisa. Sin embargo,
esta cifra parece razonablemente precisa como estimación
conservadora del número
mínimo de participantes, en base a los datos de Bullard.
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of a Modern Myth in
the Making. Stone Mountain, Ga.: Arcturus.
Beeson, R. 1979. The improbable primate and the modern
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166-195. Moscow, Idaho:
University Press of Idaho.
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Brookesmith, L. 1984. The Age of the UFO. London: Orbis.
Bullard, T.E. 1982a. Mysteries in the Eye of the Beholder:
UFOs and Their
Correlates. Doctoral dissertation. Indiana University Folklore
Department.
----------------- 1982b. The Airship File: A collection
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Phantom Airships and Other UFOs Gathered from Newspaper
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During Hundred Years Prior to Kenneth Arnold's Sighting.
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Clark, J. and L. Coleman. 1975. The Unidentified: Notes
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Clarke, I.F. 1986. American anticipations. The First of
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August: 584-592.
Flammonde, P. 1977. UFO Exist. New York: Ballantine.
Hall, R. 1973. Sociological perspective on UFO reports.
In UFOs: A Scientific
Debate, ed. by C. Sagan and T. Page. Ithaca, N.Y.: Cornell
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Hiebert, R., T. Bohn and D. Ungurait. 1982. Mass Media
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Jacobs, D. 1976. The UFO Controversy in America. New York:
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Klass, P. 1976. UFO's-Explained. New York. Random House.
Lore, G. and H. Deneault. 1968. Mysteries of the Skies:
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Massad, C.M.; Hubbard, and D. Newtson. 1979. Selective
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Sachs, M. 1980. The UFO Encyclopedia. New York: Perigee.
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Sherif, M., and O.J. Harvey. 1952. A study in Ego Functioning:
Elimination of
stable anchorages in individual and group situations. Sociometry,
15.
Turner, R. and L. Killiam. 1972. Collective Behaviour.
Englewood Cliffs, N.J.:
Prentice-Hall.
-----------
En junio de 1989, Robert E. Bartholomew leyó su
Tesis Doctoral, un estudio sobre
la conducta colectiva, especialmente de los avistamientos
colectivos de OVNIs.
Dirección: University Hall, Room 3421, Flinders University
of South Australia,
Bedford Park, South Australia 5042, Australia.
-----------
Traducción de J. Gutiérrez Maldonado y Mª
J. Bajén.
Original: Copyright de The Skeptical Inquirer
Traducción: Copyright de LAR.
p- 13
UN ESTUDIO CONTROLADO SOBRE LAS TÉCNICAS DE RELAJACIÓN,
O DE CÓMO NO ES TAN
IMPORTANTE RELAJARSE NI MEDITAR TRANSCENDENTALMENTE
Victor Sanz Larrinsga
1.- Introducción.
Aclararemos antes de comenzar que los números (nº)
remiten a la bibliografía y
los asteriscos (*) al glosario, el cual le ayudará
al lector a comprender más
fácilmente el presente artículo.
En un trabajo publicado con anterioridad en LAR (1) analizábamos
el hecho de que
los resultados favorables generados por la técnica
de biofeedback (*) en el
tratamiento de la hipertensión arterial (*) se debían,
más que al propio
biofeedback, a las técnicas de relajación
combinadas con él.
En efecto, los resultados beneficiosos obtenidos con el
biofeedback en la
hipertensión arterial se mostraban sumamente pobres,
puesto que su cuantía era
igual o menor que la obtenida a través de técnicas
de relajación (consistentes
en ejercicios respiratorios, relajación de los músculos
profundos, etc.). Pues
bien, respecto a estas técnicas se nos presentaban,
por aquel entonces, dos
interrogantes:
1) El peligro latente de que los supuestos resultados positivos,
obtenidos en la
relajación, fueran capitalizados por ciertas "medicinas
alternativas" que
propugnan como terapia la Meditación Trascendental
(*) practicada y enseñada por
yoguis dotados de poderes paranormales (de ahí que
se hable de técnicas de
relajación-meditación). Hay que recordar aquí
que algunos de estos
"espectaculares" poderes -también en relación
con su actividad terapéutica en la
hipertensión- han sido claramente refutados en estudios
claramente planificados
y controlados (2).
2) Nos quedaba, asimismo, la razonable duda de si la relajación
sin más o, en su
caso, las imposturas místico-trascendentales, podían
tener algún efecto
terapéutico sobre la hipertensión más
allá de lo que se pueda esperar con una
mínima y racional educación sanitaria, o mejor
aún, con una buena relación
médico/paciente.
Pues bien, el estudio que a continuación paso a
comentar, titulado Terapia de
relajación y presión arterial ambulatoria
continua en la hipertensión ligera:
estudio controlado (3), pone en evidencia lo que ha tiempo
conjeturábamos: que
(la técnica de relajación) es prácticamente
ineficaz, al igual que puede serlo
una serie de consejos inespecíficos. Ni que decir
tiene que al refutar esta
técnica quedan, en consecuencia, invalidados los
fraudes que en ella se
fundamentan o amparan y que brevemente hemos recordado.
2.- Objetivo.
El objetivo del estudio en cuestión era determinar
los efectos a largo plazo de
la terapia de relajación sobre la presión
arterial ambulatoria (*) de 24 horas
en pacientes con hipertensión ligera, no tratada
y sin complicaciones.
3.- Método.
Participaron 35 individuos entre 20 y 60 años, los
cuales, sin tratamiento,
presentaban en tres determinaciones sucesivas una presión
arterial diastólica
(*) de 95-110 mm Hg. No se incluyeron en el estudio los
sujetos que tenían
alteraciones en los órganos diana (*), diabetes mellitus,
hipertensión
secundaria, un colesterol en sangre mayor de 8 mmol/l o
antecedentes de
hipertensión maligna (*).
Tras un estudio de cuatro semanas seguidas, se distribuyeron
los individuos de
forma aleatoria en dos grupos: uno, el sometido al tratamiento
de relajación, y
el otro, el sometido a consejos inespecíficos (grupo
control); ambos grupos
fueron tratados (de la forma dicha) durante un año.
p- 14
Se midió la presión intraarterial ambulatoriamente
antes y después del
tratamiento.
El grupo al que se asignó la terapia de relajación
fue entrenado durante 8
semanas, a razón de una hora por semana, para la
relajación muscular, control
del estrés y ejercicios de yoga y continuó
ejercitándose dos veces diarias
durante un año con una visita mensual a la clínica.
Por su parte, el grupo
control tuvo igual ritmo de visitas pero sin entrenamiento
(sólo se les pidió
que se sentaran y se relajaran dos veces al día).
Por último, a todos los
pacientes se les pidió que no modificaran su dieta
ni su actividad física.
4.- Resultados.
Los podemos compendiar en cuatro puntos:
1) La excreción media de sodio en orina, la concentración
en sangre de
colesterol y el peso corporal no sufrieron variaciones en
ningún grupo.
2) Las presiones diastólicas medidas por pletismografía
(*) fueron 2 y 3 mm Hg
menores en los sujetos de ambos grupos respecto de los valores
iniciales.
3) La presión intraarterial ambulatoria media durante
el día no se modificó al
cabo de una año en ambos grupos, aunque no fue posible
excluir pequeños efectos
del tratamiento; el cambio medio en el grupo de relajación
fue de -1 mm Hg y en
el grupo de control de -O,4 mm Hg.
4) La presión ambulatoria media vespertina tampoco
sufrió variación a lo largo
del año y, asimismo, en ambos grupos la presión
nocturna fue igual para las dos
mediciones correspondientes.
5.- Conclusión.
Así pues, el presente estudio muestra fehacientemente
que la terapia de
relajación es una técnica inoperante para
disminuir la presión sanguínea de 24
horas, puesto que, como hemos visto, no aportó mayor
beneficio que los consejos
inespecíficos, el apoyo y la confianza, todos ellos
ineficaces como tratamiento
de la hipertensión arterial.
GLOSARIO
Ambulatorio, régimen.
Modo de regular o controlar al enfermo sin necesidad de
que éste permanezca en
cama. Se habla entonces de: diagnóstico ambulatorio,
tratamiento ambulatorio,
toma ambulatoria de tensión, etc. Lo contrario de
régimen ambulatorio suele ser
régimen hospitalario.
Biofeedback.
El término bifeedback o biorretroalimentación
(retroalimentación biológica) es
una extensión al campo biológico del concepto
más general de feedback o
retroalimentación. Este último término
designa (en cibernética) un método de
control de un sistema por medio de la reinserción
en el mismo de los resultados
de la ejecución pasada.
Basada en estos fundamentos, la técnica del biofeedback
consiste en aprender a
modificar de forma voluntaria los propios estados mentales
y fisiológicos. En el
fondo, esta técnica lo que pretende es acelerar el
aprendizaje de los métodos de
relajación reforzándolo con el conocimiento
inmediato del propio estado. El tema
es, sin duda, interesante y quien desee más precisiones
deberá acudir al trabajo
mencionado en (1).
Diastólica, presión.
La presión sanguínea en el interior del sistema
arterial varía según el momento
del ciclo cardiaco, alcanzando un máximo en la sístole
ventricular (contracción
cardiaca) y un mínimo en la diástole ventricular
(relajación cardiaca). Por
tanto, presión diastólica es la que existe
durante la diástole; se denomina
también tensión arterial mínima, en
comparación con la tensión sistólica
o
máxima.
Hipertensión arterial.
Se define como la elevación persistente de la presión
(o tensión) arterial por
encima de los límites considerados como normales,
los cuales se establecen por
convenio y se basan en un criterio de riesgo poblacional.
En función de su
etiología o causa, la hipertensión arterial
es de dos clases:
- hipertensión arterial esencial, cuya causa es
desconocida (es la más frecuente
y a la que, generalmente, nos referimos cuando hablamos
de hipertensión arterial
sin más).
- hipertensión arterial secundaria, cuya causa es
una enfermedad conocida (por
ejemplo, la hipertensión arterial que se origina
en determinadas enfermedades
renales).
Hipertensión arterial maligna.
p- 15
Forma (clase) muy grave de hipertensión arterial
esencial cuya evolución tiene
un comienzo súbito y un curso progresivo.
Meditación Trascendental.
Técnica de aprendizaje que tiene como fin suspender
o reducir la actividad
mental. Según los expertos, durante la Meditación
Trascendental se puede
alcanzar un estado do consciencia diferente de las habituales
(vigilia, sueño
profundo y ensueños). Para lograr ese estado la Meditación
Trascendental emplea
una palabra (mantra), un objeto visual o un sonido, como
foco de la atención.
Parece ser que algunos individuas en tal estado de consciencia
participan de la
realidad última y suprema (Meditación mística).
Bajo mi punto de vista tras este ampuloso nombre se esconde
una simple
relajación psicosomática combinada y aderezada
con creencias filosófico-
religiosas orientales, que posiblemente ejerzan una acción
de refuerzo.
Pletismografía.
Hemos de saber previamente que un órgano desprovisto
de sangre posee un volumen
constante durante un determinado periodo; por ello, cambios
del flujo sanguíneo
en dicho órgano modificarán su volumen. Pues
bien, pletismógrafo es,
precisamente, el aparato encargado de medir las variaciones
de volumen de un
órgano por efecto de las variaciones del flujo sanguíneo
en él. Pletismografía
será, en consecuencia, el empleo del pletismógrafo.
BIBLIOGRAFIA
(1) Biofeedback, efecto placebo y medicinas alternativas.-
Quintana Alvarez, M.,
Sanz Larrinaga, V.J..- Monografías LAR nº 1.-
Bilbao 1990.
(2) Paranormal healing and hypertension.- Beutles, J.J.,
Attevelt, J.T.H.,
Schoum, S.A.- Department of Nephrology and Hypertension,
University Hospital,
3511 GV Utrech, NDL - British Medical Journal 1988.
(3) Relaxation therapy and continuous ambulatory blood
pressure in mild
hypertension: a controlled study.- Van Montfrans, G.A.,
Karemaker, J.M.,
Wieling, W., Dunning, A.J. - Department of Cardiology, Academic
Medical Centre,
University of Amsterdam, 1105 AZ Amsterdam, NDL - British
Medical Journal 1990.
-------------
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Francia
p- 16
GUÍA DE CAMPO DEL PENSAMIENTO CRÍTICO
James Lett
Hay muchas razones para la actual popularidad de las creencias
paranormales en
los Estados Unidos, entre las cuales podemos citar: (1)
la irresponsabilidad de
los medios de comunicación, que explotan el gusto
popular por el absurdo, (2) la
irracional concepción estadounidense del mundo, que
defiende insostenibles
afirmaciones tales como la vida después de la muerte
y la eficacia de los
polígrafos, y (3) la inoperancia de la educación
pública, que generalmente no
enseña a los estudiantes las nociones esenciales
del pensamiento crítico. Como
profesor universitario, estoy especialmente implicado en
este tercer problema.
La mayor parte de los estudiantes de primer y segundo año
de mis clases,
simplemente, no saben cómo sacar conclusiones razonables
de los hechos. Como
mucho, se les ha enseñado en la "high school"
qué pensar; pocos de ellos saben
cómo pensar.
Para intentar remediar este problema en mi universidad,
he desarrollado un curso
optativo llamado "Antropología y lo paranormal".
El curso examina el abanico de
las creencias paranormales en la cultura americana contemporánea,
desde la
precognición y la psicoquinesis al "channeling"
y la criptozoología, y todo lo
habido y por haber, incluyendo la astrología, los
ovnis y el creacionismo.
Enseño a los alumnos muy poco sobre teorías
antropológicas, enseñándoles,
indirectamente, todo lo que es el mundo científico.
Esto lo hago mostrándoles
cómo evaluar hechos o evidencias. Les doy seis reglas
simples a seguir cuando se
esté considerando una pretensión y entonces
les explico cómo aplicar esas seis
reglas en el examen de cualquier declaración paranormal.
Las seis reglas del razonamiento evidencial son mi propia
destilación y
simplificación del método científico.
Para que les sea más fácil a los
estudiantes recordar esta media docena de líneas
maestras, he compuesto un
acrónimo con ellas: Ignorando las vocales, las letras
de la palabra inglesa
"FILCHeRS" (1) son las iniciales de Falsability,
Logic, Comprehensiveness,
Honesty, Replicability y Sufficiency (Falsabilidad, Lógica,
Comprensión,
Honradez, Reproductividad y Suficiencia). Aplicad estas
seis reglas sobre las
evidencias ofrecidas por cualquier afirmación, les
digo a mis alumnos, y nadie
será capaz de deslizarse en vuestro pensamiento y
robar vuestras creencias.
Quedaréis a prueba de rateros (2).
FALSABILIDAD
Debe ser posible concebir un hecho que pueda probar que
la afirmación es
rechazable. Puede sonar paradójico, pero para que
cualquier afirmación sea
verdadera, debe ser "falsable". La regla de falsabilidad
es la garantía de que
si una afirmación es falsa, el hecho probará
su falsedad; y si la afirmación es
verdadera, el hecho no probará su falsedad (en cuyo
caso la afirmación puede ser
provisionalmente aceptada como verdadera hasta que a su
vez se consiga otro
hecho que ponga de manifiesto su falsedad). La regla de
falsabilidad,
abreviadamente, dice que son los hechos los que cuentan,
y como tal regla es la
primera y más importante y fundamental del razonamiento
evidencial.
La regla de la falsabilidad es esencial por la siguiente
razón: si no se puede
concebir nada que demuestre la falsedad de una afirmación,
entonces cualquier
hecho que pudiera darse no tendría ninguna importancia;
seria inútil incluso
examinar el hecho, porque la conclusión ya se conoce
-la afirmación es
invulnerable a cualquier posible evidencia o hecho-. Esto
no significaría de
todas formas que la afirmación sea verdadera, en
todo caso querría decir que no
tiene sentido. Esto es así porque es imposible -lógicamente
imposible- para
cualquier afirmación ser verdadera a pesar de que
lo sea. Para toda afirmación
verdadera, siempre se puede concebir un hecho que podría
hacerla falsa -en otras
palabras, toda afirmación verdadera, de nuevo, es
falsable-.
Por ejemplo, la proposición verdadera de que la
vida del ser humano no llega a
los 200 años es falsable; sería falsada si
un solo ser humano tuviera 200 años
de edad. Análogamente la afirmación verdadera
de que el agua se congela por
debajo de los 32ºF es falsable. Sería
p- 17
falsada si encontráramos agua que se congelara,
digamos, a 34º F. Estas dos
afirmaciones están firmemente establecidas como "hechos
científicos" y no
esperamos que una u otra sean alguna vez falsadas; de todas
formas lo importante
es que ambas podrían serlo. Cualquier afirmación
que no pueda ser falsada
estaría carente de cualquier contenido proposicional,
es decir, no estaría
haciéndose una afirmación de hecho -estaría
haciéndose una manifestación
emocional, una declaración de la manera de sentir
del declarante con respecto al
asunto-. Las afirmaciones ínfalsables comunican información,
pero lo que
describen es la orientación del declarante. No comunican
nada que sea de
naturaleza factual, y por tanto no son ni verdaderas ni
falsas. Las
declaraciones infalsables están proposicionalmente
vacías.
Hay dos maneras principales por las cuales puede ser violada
la regla de
falsabilidad -dos maneras, en otras palabras, de realizar
manifestaciones no
falsables-. La primera variedad de propuesta no falsable
es la afirmación
difusa: algo que sea tan general y vago que carezca de todo
contenido de
propuesta. La afirmación difusa es básicamente
ininteligible y consecuentemente,
sin sentido. Considérese, por ejemplo, la afirmación
que dice que los
"cristaloterapeutas" pueden usar trozos de cuarzo
que restablecen el equilibrio
y la armonía de la energía espiritual de una
persona. ¿Qué significa tener un
desequilibrio de energía espiritual? ¿Cómo
se reconoce y diagnostica esta
condición? ¿Qué hechos probarían
que la energía espiritual habría sido -o no-
equilibrada por la aplicación del cristal terapéutico?
La mayoría de los
maravillas New Age (o Nueva Era) de hecho, consisten en
afirmaciones difusas por
el estilo, que se disuelven totalmente cuando se exponen
al disolvente de la
razón.
La afirmación difusa tiene la ventaja de que virtualmente
cualquiera evidencia
que pudiera aducirse, puede ser interpretada como congruente
con la declaración,
y por esta razón es especialmente popular entre aquellos
seguidores de lo
paranormal que dicen tener poderes precognitivos. Jeane
Dixon, por ejemplo,
predijo que 1987 sería un año "lleno
de cambios" para Caroline Kennedy. Dixon
predijo también que Jack Kemp "se enfrentaría
a grandes discrepancias con el
resto de su partido" en 1988 y que el "terror
mundial de las drogas" sería
"desatado por los zares del narcotráfico"
en ese mismo año. Además reveló que
Dan Rather "podría ser" (o podría
no ser) hospitalizado en 1988 y que "un enorme
problema" de Whitney Houston en 1986 sería "equilibrar
su vida privada con su
carrera". Las afirmaciones difusas se reducen a ser
unas afirmaciones que pueden
ser traducidas como "lo que será, será".
La segunda variedad de declaración infalsable que
es aún más popular entre los
seguidores de lo paranormal, es el uso de la "salida
múltiple", es decir, una
interminable serie de excusas que intentan explicar los
hechos que parecen
falsar la afirmación. Los creacionistas, por ejemplo,
afirman que el universo no
tiene más que 10.000 años. Soslayando el hecho
de que podemos observar estrellas
que están a miles de millones de años-luz
de la Tierra, lo que significa que la
luz debe haber dejado esas estrellas hace miles de millones
de años y esto
prueba que el universo debe tener miles de millones de años.
¿Cómo responden
entonces los creacionistas a esta falsación de su
afirmación? Pues sugiriendo
que Dios debe haber creado la luz ya en camino desde las
distantes estrellas en
el momento de la creación, hace 10.000 años.
No es imaginable, desde luego, el
más mínimo hecho que pueda refutar semejante
afirmación.
Otros ejemplos de salida múltiple abundan en el
reino de lo paranormal. Los
amantes de los ovnis se enfrentan a la falta de realidades
físicas o evidencias
fotográficas que avalen sus afirmaciones, señalando
una secreta "conspiración
gubernamental" que está, según dicen,
evitando sacar a la luz los hechos que
apoyarían sus tesis. Los curanderos psíquicos
dicen que pueden curarte si tienes
la suficiente fe en sus poderes psíquicos. Los psicocinéticos
dicen que pueden
doblar cucharas con sus mentes si no están expuestos
a las negativas vibraciones
de los observadores escépticos. Los echadores de
cartas pueden predecir tu
destino si eres sincero en tus deseos por saber. La salida
múltiple significa
hecho: "cara: gano yo; cruz: pierdes tú".
LÓGICA
Cualquier argumento ofrecido como evidencia en apoyo de
una afirmación debe ser
sólido.
Un argumento se dice que es "válido" si
su conclusión procede inevitablemente de
sus premisas; es "sólido" si es válido
y todas las premisas son ciertas. La
regla de la lógica rige de este modo la validez de
las inferencias. Aunque
p- 18
los filósofos han codificado y nombrado las diversas
formas de argumentos
válidos, no es necesario ser un catedrático
en lógica formal para poder aplicar
las reglas de la inferencia de manera consistente y correcta.
Un argumento
inválido puede ser reconocido por el simple método
del contraejemplo: si se
concibe un solo caso por medio del cual la conclusión
no seguiría necesariamente
a las premisas. Incluso si estas fueran ciertas, entonces
el argumento es
inválido. Consideremos el siguiente silogismo que
nos sirve de ejemplo: Todos
los perros tienen pulgas, Javier tiene pulgas, luego Javier
es un perro. Este
argumento es inválido, pues un solo felino pulgoso
que se llame Javier
evidenciaría un efectivo contraejemplo. Si un argumento
es inválido, entonces
es, por definición, endeble. De todas formas, no
todos los argumentos válidos
son sólidos. Consideremos este ejemplo: Todos los
perros tienen pulgas; Javier
es un perro, luego Javier tiene pulgas. Este argumento es
endeble a pesar de ser
válido, porque la primera premisa es falsa: no todos
los perros tienen pulgas.
Determinar cuando un argumento es sólido es frecuentemente
problemático; el
saber si una premisa es verdadera o falsa a menudo necesita
de conocimientos
adicionales sobre tal afirmación y requiere investigaciones
empíricas. Si el
argumento pasa estos dos tests -es decir, si es a la vez
sólido y válido-
entonces la conclusión puede ser aceptada con seguridad.
La regla de la lógica es violada frecuentemente
por los pseudocientíficos. Erich
von Däniken, que en los 70 puso de moda la mitología
paleo-astronáutica,
escribió muchos libros en los que ofrecía
argumentos endebles e inválidos con
entorpecida regularidad (ver Omohundro 1976). En "Recuerdos
del Futuro" no hace
más que dar argumentos que son lógicamente
invalidados y factualmente endebles;
en otras palabras, argumentos que son doblemente inconsistentes.
Por ejemplo,
Von Däniken arguye que el mapamundi hecho hacia el
siglo XVI por el almirante
turco Piri Reis es tan "asombrosamente exacto"
que solamente podría haber sido
realizado a partir de fotografías de satélites.
No sólo el argumento es inválido
(otras numerosas técnicas imaginables pueden dar
como resultado un mapa
"asombrosamente exacto"), sino que además
la premisa es sencillamente falsa -el
mapa de Piri Reis, de hecho, contiene gran cantidad de enormes
inexactitudes
(ver Story 1981).
COMPRENSIÓN
Los hechos ofrecidos en apoyo de toda afirmación
deben ser exhaustivos. Esto es,
debe considerarse toda evidencia disponible.
Por razones obvias, no es razonable considerar sólo
los hechos que apoyan una
teoría y descartar aquellos que la contradicen, esta
regla es inmediata y
evidente por si misma y requiere pocas explicaciones y justificaciones.
No
obstante es una regla que frecuentemente rompen los que
hacen declaraciones
paranormales y quienes se adhieren a creencias de este tipo.
Por ejemplo, los defensores de la teoría de los
biorritmos son bastante
aficionados a señalar los accidentes aéreos
que ocurren en días en que piloto,
copiloto y/o navegante estaban padeciendo punto críticamente
bajos en su ciclo
intelectual, emocional y/o psíquico. Los hechos considerados
por los defensores
de los biorritmos no incluyen por tanto los numerosos aviones
estrellados cuando
los tripulantes estaban experimentando puntos altos o neutros
de sus ciclos
biorrítmicos (Hines 1988:160). Igualmente, cuando
la gente cree que Jeane Dixon
tiene capacidad precognitiva porque predijo en 1988 que
George Bush seria
elegido (lo hizo dos meses antes de las elecciones, cuando
cualquier sociólogo,
equipo de sondeo y muchos ciudadanos hacían el mismo
pronóstico), ignoran los
miles de pronósticos que Dixon había hecho
y que había fallado (tal es el caso
de las predicciones sobre la no elección de J.F.
Kennedy en 1960 o la muerte de
Fidel Castro en 1969). Si usted está dispuesto a
ser selectivo con los hechos
que considere, podría concluir muy razonablemente
que la Tierra es plana.
HONRADEZ
Los hechos ofrecidos en apoyo de toda afirmación
deben ser evaluados sin
autoengaño.
La regla de la honradez es un corolario de la regla de
la comprensión. Cuando se
han examinado todos los hechos, es esencial que se sea honrado
con uno mismo
sobre los resultados del examen. Si el peso de la evidencia
contradice la
afirmación, entonces se está obligado a abandonar
la creencia en tal afirmación.
La observación, por supuesto, también podría
tomarse como válida.
p- 19
La regla de la honradez, como la de la comprensión,
es frecuentemente violada
por los defensores y seguidores de lo paranormal. Los parapsicólogos
violan la
regla cuando concluyen tras numerosos experimentos fallidos
intentando replicar
unos resultados positivos sobre un inicial fenómeno
psíquico, diciendo que tal
fenómeno debe ser un fenómeno huidizo (Aplicando
la Navaja de Occam, la
conclusión más honrada seria que los resultados
positivos del principio se deben
a una coincidencia). También los creyentes de lo
paranormal violan esta regla
cuando, viendo a un "psíquico" que sorprendentemente
dobla una cuchara con las
manos y no con la mente, concluyen diciendo que tal "psíquico"
sólo engaña de
vez en cuando.
En la práctica, la regla de la honradez generalmente
se reduce a una orden
contra la ruptura de las reglas de la falsabilidad por la
vía de la salida
múltiple. De todas formas es algo más que
eso: La regla de la honradez significa
que se debe aceptar la obligación de llegar a una
conclusión racional una vez
hayan sido examinados todos los hechos. Si el peso abrumador
de los hechos falsa
la creencia, se debe concluir que la creencia es falsa y
se debe hacer frente a
las implicaciones de esta conclusión con franqueza.
Frente a unas evidencias
negativas aplastantes, la neutralidad y el agnosticismo
no son mejores que la
credulidad y la fe. La negación, la evasión,
la justificación y los otros muchos
mecanismos de autoengaño constituyen violaciones
de la regla de la honradez.
Desde mi punto de vista, esta regla por si sola invalida
por entero la
disciplina de la parapsicología. Tras más
de un siglo de sistemática
investigación académica, la hipótesis
"psi" permanece totalmente inconsistente e
insostenible; los parapsicólogos no han podido producir,
como observa Ray Hyman
(1985:7), "ninguna evidencia consistente sobre lo paranormal,
que pueda resistir
aceptablemente un escrutinio científico". Según
todos los indicios el número de
parapsicólogos que observa la regla de la honradez,
palidece frente al número de
los que la violan. El veterano investigador psíquico
Eric Dingwall (1985:162)
resume su amplia experiencia en la investigación
parapsicológica con esta
observación: "Después de 60 años
de experiencia y de trato personal con los más
destacados parapsicólogos de este periodo, creo que
no puedo nombrar ni a media
docena de ellos, que pudiera denominar como estudiosos objetivos
y que desearan
descubrir la verdad".
REPR0DUCTIBILIDAD
Si la prueba de una afirmación está basada
en un resultado experimental o si el
hecho ofrecido como apoyo de cualquier afirmación
podría lógicamente ser
explicado como una coincidencia, entonces es necesario que
el hecho sea repetido
en ulteriores experimentos y ensayos.
La regla de la reproductibilidad nos sirve de salvaguarda
frente a la
posibilidad de error, fraude o coincidencia. Un solo resultado
experimental
nunca es adecuado por si mismo, tanto si se refiere a un
experimento para
producir la fusión nuclear, como si se trata de demostrar
alguna habilidad
telepática. Cualquier experimento, no importa lo
cuidadosamente diseñado y
ejecutado que esté siempre está amenazado
con la posibilidad de un sesgo
implícito o de un error no detectado. La regla de
la reproductibilidad, que
requiere observadores independientes que sigan los mismos
procedimientos y que
obtengan los mismos resultados, es un sistema muy efectivo
para corregir
parcialidades y error, incluso si estos permanecen constantemente
irreconocibles. Si los resultados de un experimento son
producto de un fraude
deliberado, la regla de la reproductibilidad asegura que
el experimento será
finalmente llevado a cabo por investigadores honrados.
Si el fenómeno en cuestión pudiera ser producto
de una coincidencia, entonces
debe ser reproducido antes de rechazar la hipótesis
de dicha coincidencia. Si la
coincidencia es de hecho la explicación del fenómeno,
en ulteriores ensayos el
fenómeno no se repetirá, y la hipótesis
de la coincidencia será confirmada; pero
si la coincidencia no es la explicación, el fenómeno
podrá repetirse y deberá
buscarse otra justificación que no sea la casualidad.
Si predigo correctamente
una tirada de dados, se debería exigir que repitiera
la hazaña antes de admitir
que mi predicción no fue pura coincidencia.
La regla de la reproductibilidad es violada regularmente
por los parapsicólogos
que son especialmente aficionados a malinterpretar coincidencias.
El famoso
"sabueso psíquico" Gerard Croiset, por
ejemplo, resolvió según algunos
pretenden, numerosos crímenes desconcertantes y localizó
cientos de personas
desaparecidas, en un periodo que abarca cinco décadas,
desde los 40 hasta su
muerte en 1980.
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La verdad es que la abrumadora mayoría de las predicciones
de Croiset eran vagas
y no falsables o simplemente falsas. Dado que a lo largo
de su vida Croiset hizo
miles de predicciones, difícilmente sorprenderá
que haya tenido uno o dos
venturosos "éxitos". El fallecido parapsicólogo
holandés Wilhelm Tenhaeff,
cogiendo esos "muy pocos casos exitosos", argumentaba
que Croiset poseía
demostrados poderes psíquicos (Hoebens 1986a: 130).
Había una clara violación de
la regla de la reproductibilidad, y esos "muy pocos
casos exitosos" no debían
ser tomados como prueba de las capacidades psíquicas
de Croiset, aunque hubieran
sido ciertos (De hecho, muchos de los datos de Tenhaeff
eran fraudulentos -ver
Hoebens, 1986b).
SUFICIENCIA
Los hechos ofrecidos en apoyo de una afirmación
deben ser suficientes para
establecer la verdad de la afirmación; con estas
estipulaciones: (1) La tarea de
probar lo afirmado recae en quién la hace; (2) afirmaciones
extraordinarias
precisan evidencias extraordinarias. Y (3), hechos basados
en autoridad y/o
testimonios son siempre inadecuados para cualquier afirmación
paranormal.
La tarea de probar siempre recae en el declarante por la
simple razón de que la
ausencia de hechos que rebatan una afirmación no
es lo mismo que la presencia de
hechos que la confirmen. Esta regla es frecuentemente violada
por los defensores
de las afirmaciones paranormales, los cuales argumentan
que, ya que sus
afirmaciones no han sido refutadas, por eso mismo han quedado
probadas (Los
ufólogos, por ejemplo, argumentan que ya que los
escépticos no han explicado
algunos de los avistamientos de ovnis, entonces éstos
deben ser naves
extraterrestres). Consideremos las implicaciones de este
razonamiento: Si afirmo
que Adolf Hitler está vivo y con buena salud y ademá