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ARP
La Alternativa Racional

Número 39

 

LA ALTERNATIVA RACIONAL

Nº 39 - 11-1996

SUMARIO

-Editorial.................... 3

-De venta en farmacias........ 5
Carlos Tellería

-Productos milagro............ 17
EROSKI

-Hace 25 años................. 20
Eduardo Giménez González

-EscoLAR...................... 23

-La verdad está ahí fuera..... 27
Javier Esteban

-Recortes de Prensa........... 34
Chernobil, diez años después
Extraterírestres en ETB
El padre del hombre de Piltdown
El duende de Zaragoza Melatonina

-Desde el sillón escéptico.... 41

-Ya estamos en Internet........ 44
César Usán

-Fotografías.................. 45

-Historias eXotéricas......... 47
p.2

editorial

Ya estamos aquí de vuelta. LAR vuelve a ver la luz, y de nuevo, en nuestro empeño por ofrecer siempre temas y actividades interesantes, estrenamos algunas secciones.

Desde este número reservaremos las hojas centrales de LAR al EscoLAR. A través de esta nueva sección queremos coordinar las actividades de todos los lectores de LAR -socios o no de ARP- que trabajan en la docencia. Desde el principio hemos comentado que la principal vacuna contra la ausencia del sentido crítico es la educación y la información. Por eso, es en los centros docentes donde se deberían ofrecer a los jóvenes los medios para desarrollar su sentido crítico. La buena voluntad de los docentes es indiscutible, pero no siempre se tienen herramientas a mano para llevar a cabo esta tarea. Creímos que LAR podía ser un buen medio para poner en contacto a toda la gente interesada, para compartir experiencias y para ofrecer e intercambiar dinámicas y actividades.

Otra de las tareas que nos ha tenido ocupados durante los últimos meses ha sido el lanzamiento de un espacio escéptico en la tan traída y llevada autopista de la información por excelencia: Internet. Gracias al departamento de Geofísica de la Universidad de Zaragoza, ARP tiene allí de forma permanente una página informativa accesible desde cualquier punto del planeta. Nuestro objetivo: que sirva de referente para todo el mundo escéptico de habla hispana.

También se ha puesto en funcionamiento dentro de Internet un foro de debate escéptico, con la colaboración del Instituto Astrofísica de Canarias, y ampliamente utilizado por suscriptores de todo el mundo. De ello os hablamos más detenidamente en el interior de este número. Desde estas páginas, gracias a todos los que están permitiendo que esto sea posible.

Por lo que respecta al mundo exterior estos meses han sido pródigos en noticias, discusiones y resoluciones. De algunas de ellas hablamos en LAR con detenimiento. De otras, por falta de tiempo y de espacio os hablaremos en el próximo número, que intentaremos acelerar en la medida de lo posible.

Uno de las noticias recientes más interesante en lo que respecta a nuestro trabajo ha sido sin duda la aprobación de un real decreto que regula la publicidad y comercialización de los llamados "productos mágicos", productos que tienen saturados los medios de comunicación con remedios para todo: desde la obesidad o la calvicie hasta la falta de sueño o concentración en el estudio, sin olvidarse, por supuesto, de los problemas de incapacidad sexual.
p.3

Ahora empieza el duro trabajo de ir denunciando uno a uno estos productos y sus publicidades, trabajo en el que sin duda se emplearán a fondo las organizaciones y asociaciones de consumidores.

Otras muchas noticias han llenado páginas y minutos en los informativos, No dejan de sorprender informaciones en las que se comprueba el ambivalente sentimiento hacia el mundo científico. En el famoso asunto de las "vacas locas", los propios políticos estuvieron varias semanas mareando la perdiz, hasta que a alguno de ellos se le ocurrió que quizás los médicos, biólogos y veterinarios tenían algo que decir en un asunto que concernía a la salud de mucha gente, y no sólo a la economía británica.

Después de eso, uno se explica por qué en un debate televisivo se puede decir que "en el sol no hace calor; ese es un invento de los científicos, pero no es cierto sin que nadie -excepto los cuatro escépticos que participábamos allí- se sorprendiera por ello. Y todo porque la señora había ido al sol en un viaje astral, y todos sabemos que los viajes astrales son formas de conocimiento más válidas que el método científico.

Después de eso, no es de extrañar que la prensa pseudocientífica y esotérica haya convertido en oleada ovni sobre Zaragoza unas bengalas utilizadas en el Campo de San Gregorio durante unas prácticas militares,, a finales de junio, cuando ya lo hicieron con el globo sonda que sobrevoló Pamplona en la inauguración del último congreso de ARP. No esperábamos menos de ellos.

Tampoco nos sorprenderemos cuando se hagan eco de la "noticia del mes": la posibilidad de vida en Marte. Habrá que ver cómo nos presentan el tema. Unos restos microscópicos de posible origen orgánico descubiertos en un meteorito que cayó a la tierra hace 13.000 años,, y cuyos fósiles datan de hace 3600 millones de años, se convertirán de repente en marcianitos telépatas y viajeros del cosmos. Después de todo, el meteorito encontrado en la Antártida en 1984 fue en realidad una "nave " de origen marciano, que viajó por el sistema solar durante algunos millones de años, hasta que entró en la atmósfera terrestre. También es posible que, al invadir el espacio aéreo antártico, algún pingüino pensase para sí: "¡ya están aquí! ', y no estaría muy equivocado.

Lo que no dirán en este caso las revistas de lo paranormal es que la rapidez y prestancia con que la NASA y el gobierno americano han informado al mundo entero del hallazgo, contrasta un poco con la clásica teoría del encubrimiento por parte de los mismos de sus conocimientos sobre vida extraterrestre. ¡Y se trata de fósiles microscópicos de hace miles de millones de años!

No os preocupéis. La teoría del cover-up tiene la virtud de ser autocontenida. No tardarán en encontrar la solución al dilema, y demostrar que la noticia de la posible vida en Marte es en realidad una estrategia de desinformación por parte de la NASA para hacernos creer que no sabía nada hasta ahora.

¿Que no? Tiempo al tiempo.
p.4

DE VENTA ENFARMACIAS

CARLOS TELLERÍA

"¿Su marido le es infiel? ¿Padece de hemorroides? ¿Cada vez le cuesta más llegar a fin de mes? No se preocupe. Marque el 906 y seis números escogidos al azar, y seguro que encuentra solución a sus problemas. Si además compra media docena de amuletos de variadas formas y colores (con una docena le regalan un cargador de amuletos capaz de funcionar a 125 V y a 220 V) tiene la riqueza y la prosperidad aseguradas. Y si todo esto no funciona, no desespere. Su caso no tiene remedio pero usted no tiene la culpa. Acuda a la consulta de un buen psicoastrólogo que le confirmará que, efectivamente, los planetas de las órbitas exteriores (¡cielos!, ¿qué es eso?) se han puesto de acuerdo para hacerle la puñeta. ¿ Y quiénes somos nosotros, miserables mortales, para oponernos a los designios de los astros?"

Así empezaba CHEMA Roc un artículo que le pedí hace tiempo sobre ARP y sus actividades. Y es que, efectivamente, a grandes males, grandes remedios. Cuando la vida moderna nos sorprende con nuevos problemas, siempre hay algún ingenioso que encuentra la solución ... la solución a su problema, que no al de los demás, y hace el agosto a costa de la ingenuidad o de la desesperación de sus congéneres. De todos modos, creo que todos estaremos de acuerdo en que, de entre los listillos que engordan sus cuentas corrientes particulares vendiendo falacias, los hay más y menos peligrosos.

Que alguien consiga fama y dinero diciendo que una quijada de asno envejecida artificialmente es el hueso de un homínido de hace 3 millones de años, es indignante para los paleontólogos, y para la investigación científica en general. Pero muy pocos perderán el apetito por ello. Si algún conocido o amigo está convencido de que su destino lo dirigen las estrellas, y cree que no puede hacer nada por evitarlo, puede que por él si empiece a dormir mal algún día -soy así de visceral-.

Pero lo que realmente me parece peligroso es que alguien gane miles de millones en poco tiempo, saltándose a la torera toda a legislación, a base de hacer publicidad y vender supuestos remedios mágicos contra cualquier problema relacionado con la salud, porque en estos casos se está jugando impunemente con la salud y la dignidad de las personas. En estos productos, además, confluyen varios factores que hay que dejar bien claros. Los remedios a los que nos estamos refiriendo,-y cuyas características comentaremos más adelante-, son remedios mágicos, es decir, falsos remedios. No sirven para lo que dicen servir. Afectan a la salud y poseen efectos pretendidamente terapéuticos, sin tener legal ni científicamente reconocida tal cualidad. Tienen unos precios desorbitadamente altos en relación a su contenido real, y son anunciados y comercializados mediante canales no autorizados para productos terapéuticos o sanitarios.

Nuevos collares para idénticos perros

Alguien podría pensar que este abuso de la credulidad de la gente es algo propio de los años de la información masiva y de la tecnología. Seguramente, ya en la antigüedad y en la edad media había quien se dedicaba a vender
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remedios mágicos, bálsamos de fierabrás y similares. Muchos westerns recogen entre sus personajes al típico charlatán de feria, recorriendo los pueblos con su carromato y vendiendo supuestos ungüentos mágicos que no pasaban de ser agua con algún colorante.

Puede que no tan mágico, pero sí curioso y espectacular es el dibujo que en 1869 realizó el dibujante español Estruch para anunciar un reconstituyente.

Ya en este siglo nos encontramos con el escándalo protagonizado por William J.A. Bailey y su Radithor. El Radithor, fabricado por el Laboratorio Bailey de Radio, era un producto que supuestamente remediaba la dispepsia, la hipertensión, la impotencia, y más de 150 enfermedades de carácter endocrino.

Su creador, William Bailey, había estudiado dos años en la universidad de Harvard, aunque posteriormente afirmaría ser licenciado por dicha universidad, y doctor por la de Viena. Durante la primera guerra mundial, su nombre se vio envuelto en escándalos y denuncias por estafa. Se le impusieron multas por la promoción fraudulenta de un medicamento contra la impotencia basado sencillamente en la estricnina. La estricnina es un alcaloide de origen vegetal, que en muy pequeñas dosis (5 mg) tiene un efecto tónico y estimulante, pero que en dosis más altas (15 a 20 mg) produce convulsiones similares a las de una infección tetánica, pudiendo ser mortal si se ingiere en cantidades superiores a los 40 mg.

Los estudios que se estaban realizando en aquella época con los elementos radiactivos atrajeron la atención de Bailey, quien puso en el mercado un nuevo producto, basado en agua destilada con pequeñas cantidades de radio 226 y radio 228. Cierto es que, por aquel entonces, no se tenía muy claro cual era el efecto de la radiactividad en "pequeñas dosis" sobre el organismo, y en concreto sobre las funciones metabólicas y endocrinas. Sí se sabía que en altas dosis podía usarse selectivamente para destruir determinados cánceres.

Sin embargo, este desconocimiento de sus peligros, pero también de sus supuesto beneficios - no impidió a Bailey seguir adelante en la comercialización de su producto, ni proclamar a los cuatro vientos las increíbles cualidades de la nueva energía que, pocos años antes, había descubierto el matrimonio Curie. Tan próspero debió de ser el negocio, que al Radithor siguieron otros productos como el Radioendocrinator, correaje de oro, plata y radio, en versión cuello, tronco y escroto, con suspensorio especial, Está claro que todo reconstituyente que se precie, funcione o no debe incluir en sus indicaciones la cualidad de solucionar todo problema sexual del usuario/consumidor.

Lo cierto es que su "mágico remedio" empezó a provocar serios problemas de salud y varias muertes, La que hizo saltar la alarma -siempre saltan las alarmas cuando hay algún famoso implicado-, fue la de un conocido empresario-deportista, miembro de la jet de la época, Eben M. Byers. Consumidor habitual de Radithor durante sus cinco últimos años de vida, falleció a la edad de 52, con sus huesos pulverizados y una dentadura capaz por sí sola de velar una placa fotográfica. El escándalo originado tras su muerte hizo que se retiraran de las farmacias todos los remedios radiactivos.

A propósito de un caso

En nuestro país hemos sido testigos no hace mucho de un caso quizá menos trágico, pero no menos patético que el del Radithor. Me estoy refiriendo al sensacional hallazgo de la magnetoterapia. Claro que, en este caso,
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podemos estar tranquilos. A diferencia de los remedios radiactivos, los campos magnéticos estacionarios no tienen contraindicaciones conocidas, salvo que uno use marcapasos y se acerque más de la cuenta al aparatito de marras.

A mediados de 1993 pudimos comprobar que los herederos de las clásicas pulseritas magnéticas empezaban a invadir los medios de comunicación. Ya no sólo pretendían "canalizar los flujos magnéticos que recorren el cuerpo humano". Ahora, además, eran capaces de magnetizar el agua, haciendo uso de esa extraña cualidad, aún no explicada por los científicos, según la cual una forma energética invisible léase magnetismo, campos electromagnéticos, radiactividad, etc...- es capaz de hacer cualquier cosa desconocida hasta el momento por la ciencia, y magistralmente descubierta por algún espabilado con aguda vista comercial.

En enero de 1994 publicábamos en LAR (nº. 31) un artículo firmado por ÁNGEL TOCA, en el que se hacía repaso de las pretendidas cualidades de estos maravillosos aparatos magnetizadores de agua, desmontando punto por punto sus argumentos, en base a los conocimientos de física y química que debería poseer cualquier alumno de BUP. (Los de la ESO está por ver).

Personalmente, yo mismo envié un ejemplar de LAR a la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) comentando el tema y ofreciendo la colaboración de ARP en el asunto. Todavía estoy esperando un acuse de recibo. Quedaba el consuelo de esperar que, al margen de su mala educación, se atendrían a razones e interpondrían una demanda contra las empresas implicadas.

Por aquel entonces, la emisora Onda Cero estaba ofreciendo una cobertura increíble a una de estas empresas, Acar-Sud. GONZALO PUENTE OJEA, contertulio ocasional en el programa matinal de la emisora, mostró en una de ellas su molestia por el tema, aludiendo al sentido común. No era comprensible que un medio de comunicación diera cancha a un producto tan manifiestamente fraudulento como ese. Su alusión fue agresiva y ofensivamente contestada por los miembros de Acar-Sud, que alegaban poseer informes clínicos que demostraban la validez de su aparato. Inmediatamente me puse en contacto con el director médico de Acar-Sud, quien telefónicamente se comprometió a enviarme una copia de dichos informes, copia que aún estoy esperando.

A primeros del 95, aparecía en LAR (nº 34-35) otro artículo dedicado al tema: "Imanes en remojo... ", firmado por MIGUEL ANGEL SABADELL. Más extenso y riguroso que el anterior, analizaba no sólo la publicidad de los aparatos de magnetoterapia, sino los aparatos mismos, demostrando claramente su absoluta inutilidad.

Una sentencia ejemplar

Finalmente, la OCU interpuso una demanda contra Acar-Sud y otras empresas similares, por publicidad fraudulenta. Dicha demanda fue admitida a trámite el 7 de julio de 1994, y el 2 de junio de 1995 el Juzgado de Instrucción número 2 de Jerez de la Frontera, ciudad en la que Acar-Sud tenía su sede, dictó sentencia condenatoria. Durante los más de dos años que esta empresa estuvo distribuyendo sus productos, se habían vendido entre millón y medio y dos millones de aparatos de magnetoterapia, según estimaciones de la Unión de Consumidores de España (UCE). Para cuando salió la sentencia, que obligaba a Acar-Sud "a dar publicidad al nulo efecto terapéutico de todos los productos comercializados por el anunciante, salvo el efecto placebo", y a pagar las costas de juicio, ya no se vendían prácticamente los aparatos citados, y estaban de moda las casi tan inútiles almohadas cervicales.

La sentencia del juzgado de Jerez fue realmente novedosa en lo que a publicidad engañosa se refiere, al menos en el tipo de productos a los que me estoy refiriendo. Por fin un juez exigía que en la publicidad acreditada

(Pie de foto: Radithor, El mágico producto comercializado por Willianm Bailey conservaba su radiactividad cincuenta años después de ser fabricado)
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por dictámenes científicos debe ser el anunciante quien demuestre que su campaña publicitaria descansa sobre datos que no producen o inducen a error al consumidor" (texto de la sentencia). Parece lógico entender por publicidad engañosa aquélla que atribuye al producto anunciado propiedades que no tiene, o no ha podido demostrar aún. Pero este concepto no parece estar claro ni siquiera en la Ley General de Publicidad (Ley 34/1988), en la que se define de forma mucho más subjetiva. Sin embargo, el juez que dictó la sentencia parecía tener las cosas algo más claras. Según él, la documentación aportada por Acar-Sud "no reúne los mínimos exigibles para considerarlos ensayos clínicos contrastados", "constituyen mera literatura, sin ningún carácter científico". Sospecho que se refiere a la misma documentación que el ¿doctor? ANTONIO LOPEZ, director médico de Aca-Sud, me prometió en su día y luego olvidó enviarme.

Casi tanto como la sentencia judicial me sorprendió la reacción que ante la misma tuvo JOSÉ MARÍA MÚGICA, redactor jefe de OCU-Compra Maestra. En una entrevista realizada por El Figaro Magazine, Múgica afirmaba
que "el peligro, no está sólo en el fraude, sino en que aunque este tipo de productos sean inocuos, son ineficaces y pueden llevar a la gente a abandonar tratamientos científicos, engañados "por sus supuestas propiedades milagrosas" . Sorprendente. Por primera vez un miembro relevante de la OCU se moja en este sentido. Lástima que no hagan lo mismo con otros remedios mágicos como la homeopatía.

La publicidad en los medios

Ante tantas dificultades para luchar contra tanto desatino, me interesé por conocer cómo se regulaban estos temas, tanto desde el punto de vista publicitario en general, como en lo referente a medicamentos en particular. A juzgar por las acciones llevadas a cabo por la UCE y por la OCU, entre otras, estaba claro que a los remedios mágicos se les puede atacar por publicidad engañosa o por defectos en el etiquetado. Hoy por hoy no existe otra forma de acceder a ellos, y el primero de los métodos, supeditado siempre a topar con un juzgado que entienda que el anunciante no ha probado las supuestas cualidades de su producto, y debe hacerlo.

Los medios de comunicación, especialmente determinadas cadenas privadas de radio y televisión, dan continua cobertura a este tipo de productos. Cualquier queja en este sentido es contestada con un "mientras paguen, nosotros insertamos la publicidad; somos un medio de comunicación, y no juzgamos la calidad de los productos anunciados", Como me dijo un día el crítico televisivo JOAQUíN CARBONELL, "la televisión es un invento diseñado para ofrecer publicidad, y entre anuncio y anuncio, de vez en cuando, te ponen un programa".

Muchas veces son los propios presentadores de programas los que actúan como agentes publicitarios, o son las marcas las que patrocinan un determinado programa, Esto ocurría con Acar-Sud y el programa presentado por JUAN ANTONIO CEBRIÁN en Onda Cero, a quien aún no he oído una rectificación tras la sentencia judicial.

Estos programas usan y abusan de la credulidad de la gente que los escucha. La publicidad de cualquier invento se basa en testimonios de supuestos oyentes habituales que, tras comprar el producto en cuestión -de venta exclusiva por correo-, han cambiado sus vidas, han visto la luz y se han convertido. Ya no tienen dolores, ni hemorroides, ni reúma... y hasta han dejado de roncar. Además, cuanto más ESPECTACULAR sea el invento de marras, más fácilmente se cree en sus propiedades. En esto no ha avanzado la humanidad. El haber entrado en la edad de la tecnología supone que ahora la estupidez se difunde con mayor velocidad y eficiencia.

Siempre es difícil encontrar un límite entre la libertad de expresión y el abuso, en el campo publicitario como en los demás, pero en este caso nos movemos en terreno resbaladizo y peligroso.

Las legislación sobre medicamento

Por qué resulta tan difícil interponer una denuncia contra estos productos, si resulta tan
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evidente que son un fraude, o son claramente perjudiciales? ¿No dice nada al respecto la legislación sobre medicamentos? Pues sí y no. Veamos detenidamente.

La Ley del medicamento (Ley 25/1990 de 20 de diciembre de 1990) regula los productos terapéuticos con una múltiple intencionalidad: evitar el abuso de medicamentos -cuyo uso racional es beneficioso-, evitar la infrautilización de medicamentos disponibles, y conseguir medicamentos seguros, eficaces y de calidad, correctamente identificados y con información apropiada,

Esta ley se desarrolla posteriormente con una serie de Reales Decretos, pero incluye directamente una serie de artículos claros y concisos. En el artículo 3, se prohíbe la venta a domicilio y cualquier tipo de venta indirecta al público de medicamentos. Todos los medicamentos deberán suministrarse por los medios autorizados, que son las oficinas de farmacia y los hospitales y centros de salud.

Ya tenemos algo. La venta por correo, a domicilio, o en establecimientos no autorizados está terminantemente prohibida. El problema es: ¿a qué se refiere el legislador cuando habla de medicamentos? El artículo 6 de dicha ley especifica cuáles son los productos que quedan regulados por la misma.

Medicamentos: Sustancia o asociación de sustancias destinadas a su utilización en personas o animales que se presenten dotadas de propiedades para prevenir, diagnosticar, tratar, aliviar o curar enfermedades o dolencias o para afectar a funciones corporales o al estado mental, independientemente de si se suministran haciendo referencia o no a tales propiedades.

Los medicamentos pueden ser:
Las especialidades farmacéuticas
Los medicamentos prefabricados
Las fórmulas magistrales
Los preparados o fórmulas oficinales

A efectos de interés, tanto las especialidades farmacéuticas como los medicamentos prefabricados deben estar debidamente inscritos en sus registros legales correspondientes, y autorizados por la administración. Son los medicamentos comerciales de venta en farmacias, y medicamentos de carácter no comercial, para suministro de hospitales y similares.

Las fórmulas magistrales son realizadas o supervisadas por el farmacéutico, y confeccionadas de forma individualizada, bajo prescripción médica. Los preparados oficinales son medicamentos elaborados y garantizados directamente por el farmacéutico, y realizado de acuerdo con el Formulario Nacional, algo así como el recetario farmacológico oficial.

Productos sanitarios: Engloban cualquier aparato, dispositivo instrumento relacionado con el diagnóstico, tratamiento o investigación sanitaria. Tendrían así carácter de producto sanitario desde el material de quirófano hasta un programa informático de control de algún instrumento clínico, pasando por las prótesis o los preservativos,

Productos higiénicos y cosméticos: No están reconocidos como medicamentos, pero también están regulados a todos los efectos por la ley.

A este articulo y los siguientes se pueden hacer una serie de comentarios. En primer lugar, de acuerdo con la definición de medicamento, éste debe presentarse dotado de propiedades, y no pretendiendo poseer tales propiedades, En segundo lugar, dentro del artículo 6 se dice explícitamente que los remedios secretos están prohibidos. El artículo 7 prohíbe la elaboración, distribución, comercialización y demás operaciones relacionadas con productos que se presenten como medicamentos, no estando legalmente reconocidos como tales, Y para que un medicamento tenga la consideración de especialidad farmacéutica, deberá contar con la previa autorización sanitaria de la administración del Estado e inscripción simultánea en el Registro de Especialidades farmacéuticas (art. 9).

Hasta aquí está bastante claro lo que debe cumplir un medicamento para ser comercializado. Otro aspecto muy interesante son los requisitos que debe cumplir un producto para ser registrado como especialidad farmacéutica.
p.9

Entre otros muchos requisitos, se exige que

a.- Sea seguro, entendido como que en condiciones normales de utilización no produce efectos tóxicos e indeseables desproporcionados al beneficio que procura

b.- Sea eficaz en las indicaciones terapéuticas para las que se ofrece,

Por si aún quedaba alguna duda, el art. 23 especifica que podrá denegarse una autorización de especialidad farmacéutica cuando el medicamento en cuestión carezca de eficacia terapéutica.

¿Dónde está la dificultad?

¿Dónde está el problema para los aparatos de imanterapia? No son medicamentos, eso es evidente. No están registrados como producto sanitario, aunque de acuerdo con lo establecido en la ley, deberían estarlo si justificasen sus pretendidas propiedades curativas. No son alimentos tampoco, aunque en los magnetizadores de agua se ingiera el líquido que pasa por ellos. Entonces, ¿qué son? Pues sencillamente IMANES. Y ya se sabe que para vender imanes lo único que se exige es que sean capaces de atraer un trozo de hierro, y tampoco demasiado. Es decir, que cualquiera puede vender libremente un burdo trozo de hierro, sin que nadie se lo pueda impedir, siempre que
el producto esté debidamente registrado como "burdo trozo de hierro" en el registro de estupideces comerciales. Por tanto, el delito cometido por estos productos no está en lo que son, sino en lo que dicen ser, pero no oficialmente, sino exclusivamente a efectos publicitarios. En este punto se saltan a la torera toda la legislación relativa a publicidad de medicamentos y productos sanitarios, pero no hay problema,
porque no lo son.

Adelgace 30 kilos en 10 días

Ese ya es otro cantar. Los productos adelgazantes son otro de los candidatos ideales a estafas farmacológicas. Cuando se acerca el verano la gente hace lo que sea por arreglarse el cuerpo y lucir palmito en las abarrotadas playas mediterráneas. Y si se consigue gastando unos duritos pero sin esfuerzo personal, mejor que mejor. El gimnasio para los culturistas, y las dietas para los "masocas", Hace tan sólo unas semanas que saltó a los medios la noticia de varios médicos que "recetaban" unas pildoritas, de venta por correo y precio de jamón ibérico que parecían ser la solución a todos los problemas de obesidad. Varios pacientes que las habían tomado fueron ingresados con taquicardias y arritmias cardiacas.

El problema estaba en la composición de las pildoritas recetadas. Contenían básicamente hormona tiroidea y anfetaminas, con dosis de laxantes y diuréticos. Como consecuencia, los pacientes adelgazaban a base de
defecar y orinar, mientras estaban todo el día histéricos como una pila. En pocos días adelgazaban varios kilos -así yo también-, pero los efectos secundarios eran apreciables y graves, Además, en ocasiones, la presencia de la hormona tiroidea producía alteraciones en el tiroides, que tenían como consecuencia un efecto "rebote", haciendo que el paciente engordase después mucho más de lo que había adelgazado.

En el caso de estas píldoras, la denuncia fue mucho más fácil. Las estaban prescribiendo médicos, pero no estaban registradas como especialidades terapéuticas. Sin embargo, a diferencia de los imanes, las píldoras contenían sustancias activas que las obligaban a figurar en el registro correspondiente. Se comercializaban con envases, nombres e indicaciones como si fueran medicamentos, hecho éste prohibido expresamente en la ley, y además la compra se hacía por correo. La pregunta del millón es ¿cómo pudieron llegar a
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vender la primera caja? Es una pregunta retórica, y no precisa respuesta.

La ley de publicidad

Con aquellos productos que poseen sustancias activas, está claro el proceder. Pero ¿qué se puede hacer con los que no sirven absolutamente para nada, como los imancitos? Su delito es exclusivamente publicitario, aunque sus consecuencias puedan llegar más allá.

A este respecto hay básicamente dos leyes que nos interesan. Por un lado, la ley 26/1984, de defensa de los consumidores y usuarios, y por otro lado, la ley 34/1988 sobre publicidad.

En la primera de ellas se establece que el contenido de las ofertas y prestaciones de cada producto, así como las condiciones y garantías ofrecidas, pueden ser exigibles por los consumidores, aún cuando no figuren expresamente en el contrato o comprobante de compra o servicio. Es decir, se puede exigir todo aquello que se haya ofrecido en la publicidad.

Por otro lado, la Ley General de Publicidad define lo que se entiende por publicidad engañosa. Su artículo 4 dice textualmente: "Es engañosa la publicidad que de cualquier manera, incluida en su presentación, induce o puede inducir a error a sus destinatarios, pudiendo afectar a su comportamiento económico, o perjudicar a un competidor. Es asimismo engañosa la publicidad que silencie datos fundamentales de los bienes, actividades o servicios cuando dicha omisión induzca a error de los destinatarios ",

Tal como habíamos comentado antes, la definición es vaga y subjetiva, y no engloba el concepto mucho más claro de equivalencia entre lo ofrecido y la realidad del producto o servicio. En esta ley queda, no obstante, un resquicio al que agarrarse, y que es precisamente el que utilizó el juez de Jerez en el caso de Acar-Sud. En el artículo 29 se establece que "... el Juez, al momento de decidir el recibimiento de la prueba, podrá requerir de oficio al anunciante para que aporte las pruebas relativas a la exactitud de los datos materiales contenidos en la publicidad, siempre que aprecie que tal exigencia es acorde con las circunstancias del caso... ". Es decir; llegado el caso, el juez puede invertir la carga de la prueba del demandante al demandado. Ya no es necesario que quien ponga la denuncia demuestre que el producto anunciado es inútil, sino que se puede exigir al anunciante que demuestre su utilidad. En caso contrario, se exigirá la retirada de la publicidad, sin perjuicio de posteriores cargos.

En este sentido, el nuevo código Penal es mucho más explícito al respecto, estableciendo en su artículo 282 que "serán castigados con la pena de prisión de seis meses a un año o multa de seis a dieciocho meses los fabricantes o comerciantes que, en sus ofertas o publicidad de productos o servicios, hagan alegaciones falsas o manifiesten características inciertas sobre los mismos, de modo que puedan causar un perjuicio grave y manifiesto a los consumidores", Sólo necesitamos demostrar que el perjuicio creado es grave y manifiesto, y es muy probable que el gasto de 15,000 pesetas en la compra de un imán no sea considerado perjuicio suficiente,

La ley de publicidad establece directamente los mecanismos para conseguir la cesación de una publicidad ilícita. En principio la puede exigir cualquiera mediante escrito a la casa comercializadora. Si no hay respuesta, y previa justificación del envío primero, se debe interponer una demanda judicial. La Administración no puede actuar directamente exigiendo la inmediata cesación de una publicidad, salvo en el caso de medicamentos, y siempre y cuando estime un riesgo grave e inminente para la salud. El problema, como siempre, lo tenemos en que estos casos se refieren sólo a publicidad ilícita relativa a productos registrados debidamente como medicamentos.

Cómo identificar un producto legal

Ya que no siempre es posible fiarse de la propaganda, ni es fácil combatir con rapidez y eficacia la publicidad engañosa, tendremos que limitarnos a identificar los medicamentos legalmente reconocidos e inscritos en el Registro General de Fármacos y Productos Sanitarios. (D.G.F.P.S.).

El Real Decreto 2263/1993 regula el etiquetado de las especialidades farmacéuticas.
p.11

De acuerdo con el mismo, en el envase de los medicamentos debe figurar, entre otros elementos, el código nacional de medicamentos, Este código es un número de seis dígitos que debe aparecer en las dos caras principales del envase y acompaña también con frecuencia al código de barras. Otro de los elementos que
debe figurar es el nombre y dirección del titular de la autorización para fabricar y comercializar el medicamento, así como el, número de lote de fabricación, la fecha de caducidad, y la leyenda "manténgase fuera del alcance de los niños". Los medicamentos comerciales, es decir, aquellos que se pueden anunciar, llevan además las siglas E.F.P (Especialidad farmacéutica publicitaria), y aquellos que sólo se pueden suministrar con receta médica, deben incluir un círculo hueco.

De venta en farmacias

De acuerdo con la ley del medicamento, todas las especialidades farmacéuticas deben ser distribuidas a través de los establecimientos autorizados, que son las oficinas de farmacia y los centros hospitalarios. Pero eso no quiere decir que todo lo que venden las farmacias sean especialidades farmacéuticas. No existe, en principio, ninguna reglamentación que especifique qué productos se pueden vender en una farmacia y cuales no.

Muchos productos de carácter higiénico-sanitario utilizan la consabida coletilla "(de venta en farmacias". Pero lo único que implica esta información es que si vamos a una farmacia, puede que encontremos este producto. De hecho, no significa que no lo podamos encontrar en otros establecimientos, ni tampoco que obligatoriamente lo tengan en todas las farmacias. Por supuesto, no implica ni más ni menos calidad en el producto, ni ningún tipo de control específico sobre el mismo, fuera de los mínimamente exigibles para cualquier producto de producción industrial. Solo los medicamentos debidamente reconocidos han pasado por toda una serie de controles de calidad y efectividad, y sólo ellos deben encontrarse obligatoriamente en una farmacia.

De la calidad de los medicamentos responden, además del fabricante, el consejo nacional de evaluación de medicamentos y, en definitiva, las autoridades sanitarias. De los restantes productos, aun comercializándose en farmacias, responden exclusivamente el fabricante y distribuidor.

Las razones que, hasta ahora, han llevado a muchos fabricantes a comercializar sus productos exclusivamente a través del canal farmacéutico son fundamentalmente dos. Por un lado, la credibilidad que, de cara al consumidor, implica para el producto su venta exclusiva en las farmacias, aun no habiendo razón que lo justifique. Por otro lado, la asemejación de su producto con los medicamentos autorizados les permite fijar los precios de venta, eliminando así cualquier competencia comercial entre establecimientos, y aumentando de esta forma los márgenes comerciales de fabricante y distribuidor.

Puede, no obstante, que las cosas cambien en breve a este respecto. El 6 de agosto de 1996 se falló una sentencia del Tribunal de Defensa de la Competencia, condenando a 14 empresas del sector cosmético precisamente por utilizar exclusivamente el canal farmacéutico en la comercialización de sus productos y
por fijar precios.

La denuncia había sido interpuesta por la Unión de Consumidores de España en 1991, por "comisión de prácticas restrictivas de la competencia". Cinco años ha tardado el Tribunal de la Competencia en obligar a estas empresas a comercializar sus productos fuera de los circuitos farmacéuticos, a liberalizar los precios y a eliminar de su publicidad la expresión "sólo en farmacias". Esta decisión, aunque tardía, sienta un precedente que a buen seguro será aprovechado por las organizaciones de consumidores en su lucha contra este tipo de abusos.

La publicidad de los medicamentos

Al margen de Id ley general de publicidad y de la del medicamento, existe un real decreto (141611994) que regula específicamente las
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normas de publicidad de las especialidades farmacéuticas. Hay que tener claro, al margen de intereses comerciales, que de acuerdo con el espíritu de la ley del medicamento, la finalidad de la publicidad referente a especialidades farmacéuticas tiene como fin dar a conocer la existencia de determinados medicamentos de carácter general y baja peligrosidad, pero debe evitar cualquier mensaje que incite al consumo innecesario de estos productos.

Como de costumbre, la ley es aplicable exclusivamente a medicamentos -legales", pero en pura lógica se entiende que la justicia debería ser aún más estricta con productos no reconocidos como medicamentos, y con pretendidas propiedades terapéuticas no demostradas.

De entre todos los aspectos que se detallan en el decreto, me gustaría destacar algunos especialmente importantes. Así, en el art. 31 se regulan las especialidades susceptibles de ser anunciadas mediante publicidad, quedando expresamente prohibidas las que se destinen a prevención o curación de patologías requieran diagnóstico o prescripción facultativa, así como las destinadas a aliviar o curar determinadas enfermedades como tumores, enfermedades infecciosas graves, enfermedades de carácter endocrino, obesidad....

Los medicamentos que se quieran anunciar deben estar destinados a la prevención, alivio o tratamiento de síndromes o síntomas menores, y haber demostrado, con amplia experiencia, ser seguros y eficaces para la indicación terapéutica correspondiente.

Además, siempre de acuerdo con la legislación, los mensajes publicitarios no deben incluir expresiones que proporcionen seguridad de curación, ni testimonios de profesionales o de personas que, por su notoriedad, puedan suponer inducción al consumo. No pueden tampoco utilizar como argumento publicitario el hecho de haber obtenido autorización sanitaria alguna.

Qué se puede hacer

Por el momento poco es lo que be puede hacer para frenar la producción y venta de productos fraudulentos con supuestas propiedades curativas, en lo que a herramientas judiciales be refiere. Lo que siempre se puede hacer es informar a los consumidores sobre los nulos efectos de este tipo de productos. En este sentido, es de alabar y agradecer el esfuerzo que han realizado últimamente instituciones públicas, organizaciones de consumidores y colegios farmacéuticos, lanzando campañas de información que, no obstante, no han tenido la difusión que sería deseable.

En los folletos informativos realizados por el Instituto Nacional de Consumo, o por la Unión de Consumidores de España junto con los colegios farmacéuticos y las comunidades autónomas, se habla en términos claros y contundentes. “Los productos milagro no son medicamentos, es decir, no tienen efectos curativos comprobados. No está demostrado que sean seguros. De hecho, en algunos casos pueden ser peligrosos. No te dejes engañar. Las soluciones milagrosas no existen. Con la salud no se juega".

En esta publicidad de carácter institucional se barajan dos términos, cuyas definiciones no son oficiales, pero que día a día van quedando más claramente delimitados: producto frontera y producto milagro. Los productos frontera son aquellos enfocados a cubrir una serie de supuestas necesidades, como son la estética corporal, el mantenimiento de una correcta forma física, una adecuada nutrición... Estas necesidades no son cubiertas por la sanidad pública, ya que no son consideradas necesidades sanitarias, y normalmente tampoco son consideradas necesidades higiénicas o nutricionales básicas.

Los productos frontera se encuentran registrados en la Dirección General de Farmacia y Productos Sanitarios, dentro de los registros correspondientes -dietéticos, cosméticos...- pero no como especialidades farmacéuticas. No tienen, por tanto, código nacional de medicamentos. Para conseguir la autorización pertinente, estos productos deben demostrar no ser peligrosos, pero en ningún momento se les exige ser eficaces para poderse comercializar.

La exigencia de que sean eficaces para lo que dicen serlo viene dada no por la legislación sanitaria, sino por la de la publicidad. El problema de estos productos está, por tanto, no en lo que son sino en lo que dicen ser. Cuando un producto frontera ofrece soluciones increíbles
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a un problema de salud, dietético o estético, estamos ante un producto milagro.

Médicos y farmacéuticos

Aquí hay bastante de qué hablar, pero no tengo ganas de buscarme enemigos inútilmente, así que lo expondré brevemente. Los colegios médicos, por lo general, brillan por su ausencia en todo este tinglado. Los productos milagro no son especialidades farmacéuticas, y no requieren en ningún caso la prescripción facultativa, por lo que no son competencia médica. Su única guerra consiste en prescribir adecuadamente las especialidades farmacéuticas legales, y contribuir, en la medida que les permite y exige la ley, a la evaluación y legalización de nuevos fármacos, a través de los ensayos clínicos autorizados y de la Comisión Nacional de Evaluación de Medicamentos.

No obstante, nunca estaría de más que los colegios médicos, como organizaciones profesionales del campo sanitario, hicieran alguna que otra vez una declaración institucional al respecto. Hoy por hoy, se suelen limitar a expedientar a aquellos facultativos que se extralimitan en sus competencias y se permiten el lujo de aconsejar a sus pacientes algún producto no legalizado.

Entre los farmacéuticos el compromiso está siendo últimamente más abierto, supongo que por el hecho de estar en el ojo del huracán. Después de todo, la mayor parte de productos inútiles no comercializados por correo lo eran en las oficinas de farmacia, y aún lo siguen siendo en muchas. No voy a entrar a evaluar si un determinado producto es o no producto milagro. Pero lo cierto es que absurdos como las pulseritas magnéticas están ahí, y llevan muchos años. Algunos farmacéuticos se excusan diciendo que de tales productos no se hace promoción alguna, y se mantienen únicamente por demanda de los consumidores. Yo, personalmente, creo que la labor del farmacéutico, y la carrera universitaria que se le exige al titular de una farmacia, le obligan a algo más que a tener disponible productos sólo por demanda comercial, y supongo que muchos profesionales estarán de acuerdo conmigo.

Es de agradecer, no obstante, el esfuerzo de muchos colegios y profesionales en la lucha contra estos fraudes. Algunos han publicado folletos informativos, y han realizado declaraciones institucionales al respecto, y esto siempre es de agradecer. Hace unos días, me acerqué a una farmacia cercana a mi domicilio Mientras esperaba mi turno, escuche como una señora preguntaba a la propietaria del establecimiento por determinado producto adelgazante “anunciado en televisión". La respuesta de la farmacéutica fue contundente: "ni lo tenemos, ni lo queremos tener. Y si lo encuentra en otra farmacia, le aconsejo que no lo compre". Algo está cambiando.

Hacia el futuro

El vacío legal que había en este campo acaba de ser cubierto. El 2 de agosto de 1996 se aprobó un real decreto que regula las limitaciones y prohibiciones de la publicidad y propaganda comercial de productos, actividades o servicios con pretendida finalidad sanitaria.

El decreto no se refiere a productos cuya capacidades terapéuticas están reconocida -esos ya están regulados-, sino a los que pretenden tenerlas, es decir, a los productos mágicos. Se engloban así todo tipo de "productos, materiales, sustancias, energías y métodos que se anuncian o presentan como útiles para el diagnóstico, prevención o tratamiento de enfermedades o desarrollos fisiológicos, adelgazamiento, modificación del estado físico y psicológico, restauración, corrección o modificación de funciones orgánicas, etc. " No dejan hueco alguno. Para todos ellos, las restricciones publicitarias engloban todas las referentes a medicamentos, y llegan aún más lejos. Así, se especifica concretamente la prohibición de anunciar cualquiera de estos productos o métodos que se destine a la prevención o tratamiento de enfermedades transmisibles, cáncer y tumores, insomnio crónico, diabetes u obesidad, y no podrán manifestar utilidad terapéutica ni proporcionar seguridad de alivio o curación, no podrán sugerir o indicar que su uso potencia el rendimiento físico, psíquico o sexual, no podrán utilizar el término "natural", salvo que no exista manipulación alguna distinta del envasado, y no podrán atribuirse efectos específicos, si no están respaldados
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por pruebas científicas o técnicas acreditadas,

Existe un elemento que, a mi entender, debería también estar contemplado en el decreto. Dado que existe una normativa específica que regula la publicidad de los productos que deben comercializarse obligatoriamente a través de las oficinas de farmacia, no existe ninguna necesidad de incluir en tales productos la expresión “de venta en farmacias". Pero esta coletilla, en cualquier otra publicidad, induce a error, al creer la gente que sólo por eso el producto tiene garantizada una cierta calidad y eficacia. De la misma manera que se prohíbe hacer referencia a cualquier autorización legal o sanitaria, debería prohibirse la utilización de esta expresión, por ser inútil, y por conducir a error.

El decreto supone, no obstante, un enorme paso adelante en lo que a defensa del Consumidor se refiere. Es agradable saber que aún nos puede quedar un clavo donde agarrarnos, para evitar que unos desaprensivos hagan negocio a costa de nuestro bolsillo y nuestra salud.

Bibliografía y documentación complementaria

Recopilación de legislación relativa a consumo.
Estudios sobre consumo, Publicacion trimestral del Instituto Nacional de Consumo. Número 35, Madrid 1995.

Autotutela administrativa y cesación de la publicidad ilícita. MANUEL REBOLLO PUIG. Estudios sobre consumo. Número 33, Madrid 1995.

Protección eficaz y acceso a la justicia de los consumidores. Jornadas sobre derecho del consumo. Zaragoza, 13-15 de diciembre de 1989 Ley 26-1984 de 19 de julio, General para la defensa de los consumidores y usuarios. BOE, 24-07-84.

Ley 34/1988 de 11 de noviembre, General de publicidad, BOE, 15-11-88.

Real Decreto 1945-1983 de 22 de junio. Regulación de infracciones y sanciones en materia de defensa del` consumidor, BOE, 15-07-83.

Real Decreto 44-1996 de 19 de enero, sobre las medidas a adoptar para garantizar la seguridad general de los productos puestos a disposición del consumidor, BOE 22-02-96.

Ley 25-1994 de 12 de julio. Incorporación al ordenamiento jurídico español de la directiva 89-552-CEE sobre el ejercicio de actividades de radiodifusión televisiva.

Ley 25-1990 de 20 de diciembre, del medicamento BOE 22-12-90.

Real Decreto 767-1993 sobre la evaluación y autorización de especialidades farmacéuticas. BOE, 2-12-1993.

Real Decreto 2263-1993 sobre etiquetado de medicamentos, BOE, 18-02-94.

Real Decreto 1416-1994 publicidad de medicamentos, BOE, 29-12-94.

Otra bibliografía utilizada

-"Agua imantada", o el negocio de los 90, ANGEL TOCA OTERO, LAR nº 31. Enero 1994.

-"Imanes en remojo" MIGUEL ÁNGEL SABADELL. LAR nº 34-35, Febrero 1995.

-"El gran escándalo del Radio". Roger M. MACKLIS. Investigación y Ciencia, octubre 1993.

-Humor gráfico español del siglo XX, biblioteca Básica Salvat, Madrid, 1970,

Los dibujos con los que se ha ilustrado el artículo proceden de los folletos informativos editados por el Instituto Nacional de Consumo, Colegio Oficial de Farmacéuticos de Bizkaia, Federación de Consumidores de Euskadi y Union de Consumidores de España (UCE).
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PRODUCTOS MILAGRO

MIENTRAS LO VENDAN LAS FARMACIAS...

(Reportaje publicado en el nº 203 de EROSKI-revista de consumo)

La revista EROSKI ha visitado 107 farmacias, el 20% del total de estos establecimientos radicados en Bilbao, Vitoria, San Sebastián, Pamplona, Logroño y Santander, y ha constatado que en todas ellas, en el 100% de las visitadas, se venden productos de los denominados milagro o frontera. Además, la mayoría contribuyen a su publicidad y a la promoción de sus ventas incitando así a su consumo.

Las cifras no engañan: el 45 % de las farmacias visitadas exhiben en sus escaparates estos productos milagrosos con los mensajes engañosos que les acompañan y los mostraban en vitrinas del interior del punto de venta.

Otra conclusión es que, aunque todas las farmacias visitadas los vendan, el comportamiento de los farmacéuticos respecto de la publicidad visual de los productos milagro es distinta según las ciudades en que están instaladas. Bilbao y San Sebastián se llevan, a partes iguales, la palma en la colaboración promocional: todas y cada una de las 30 farmacias visitadas por EROSKI en la capital vizcaína ofrecían en su interior productos milagrosos a la vista del público, y nada menos que un 63 % los exponían en sus escaparates para atraer a los transeúntes. Estos porcentajes quedan, respectivamente en un 94% y un 70% en San Sebastián, Pamplona, en la que sólo una cuarta parte de las farmacias los exponían en el escaparate y algo más de la mitad en el interior, es la ciudad, de entre las comparadas, cuyas farmacias menos incitan a la compra de estos artículos fraudulentos. En Vitoria son algo más discretos, apenas ninguna los luce en el escaparate, pero no se niegan a promover sus ventas: el 90% de las farmacias visitadas los ofrece en el interior. En Logroño lo más habitual es no sacarlas al exterior (sólo lo hace el 36 % de las farmacias), pero ninguna de las comparadas se resiste a incorporarlos a las vitrinas de dentro del establecimiento. En Santander la mayoría de los farmacéuticos colaboran con la promoción de estos artículos; el 62% los ponen en el escaparate y el 81 % los exhiben en el interior.

La información objetiva y técnica que los farmacéuticos deberían proporcionar al usuario sobre estos productos no apareció por ningún lado. "Si no los vendo yo, lo hará otra farmacia", "a algunas personas les va bien", "si no son nocivos para la salud, ¿por qué no venderlos?"; quienes hicieron estos comentarios parecen ignorar, además de cuál es la función de un farmacéutico, el fraude económico que suponen estos productos y el peligro sanitario que implica el consumo de algunos de ellos.

Un bazar de milagros

Plantillas y ropas adelgazantes, pulseras que curan el reuma, píldoras rejuvenecedoras, plantas exóticas que lo mismo curan una bronquitis que una anemia, chicles que acaban con el agotamiento físico, psíquico y hasta sexual, son algunos de estos productos de venta en farmacias. Pero los artículos "estrella" son las

(Pie de foto: Son muchos los productos de venta en farmacias anunciados en prensa, radio y televisión que, no estando reconocidos como medicamentos, comentan en su publicidad sus supuestos cualidades terapéuticas).
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sustancias adelgazantes (píldoras, infusiones, gotas...), y las lociones capilares anticaída.

En las farmacias visitadas se vendían, al menos, 17 adelgazantes distintos, sin contar plantillas, cinturones, pantalones y parches. Otro tanto ocurre con los tratamientos anticaída del pelo; hasta 10 lociones tienen cabida en escaparates, vitrinas y reboticas.

Algunas farmacias parecen bazares dedicados a la promoción y venta de estos productos. Así, hay farmacias cuyos escaparates están “tomados" por productos milagro, llegando a incluir hasta 18 productos milagro expuestos a la curiosidad del paseante, Y una vez en el interior, mientras esperamos que llegue el turno para comprar una caja de tiritas, o un calmante para la jaqueca, desde las vitrinas y los folletos cuidadosamente colocados en el mostrador, nos llegan las promesas más diversas e irrealizables. En casi nueve de cada 10 había productos milagro en estanterías y vitrinas.

Fraude y peligro sanitario

Al adquirir y utilizar alguno de estos productos, no sólo ponemos en peligro nuestra salud, ya que no hay ninguna seguridad de que cumplan con la función correctora o terapéutica que anuncian y que siempre queda la duda sobre los efectos secundarios que puedan generar, sino que también nuestra economía va a salir perjudicada ya que los "milagros" no son precisamente baratos. Si queremos rejuvenecer de la noche a la mañana con las pastillas Imedeen, deberemos darle a nuestra cartera un "pellizquito" de 6.700 pesetas.

Lo mismo ocurre con los adelgazamientos: si nos decidimos por Diecur deberemos desembolsar entre 3.500 pesetas y 3.750 pesetas, y si nuestra elección recae en Scultor o Dieplus el precio sube hasta rondar las 8.000 pesetas; aunque siempre nos queda la opción de Manasul o Kneipp cuyas cajitas de infusiones se cotizan en torno a las 300 pesetas. Y calculen lo que se pueden gastar en el intento de que esta incipiente calva vuelva a poblarse de pelo. Hagan cuentas, a 7.900 pesetas cada frasco de Incover.

Control: se hace poco

Los fabricantes de productos milagro se escurren fácilmente de los tímidos controles a que se ven sometidos. A pesar de atribuirse a sí mismos propiedades farmacológicas, no son medicamentos. Y no se venden como tales, por lo que no se encuentran sometidos a las rígidas disposiciones que regulan el comercio de los fármacos. Y no se venden como tales, por lo que no se encuentran sometidos a las rígidas disposiciones que regulan el comercio de los fármacos. Por lo tanto, a no ser que se demuestre que son perjudiciales para la salud, estos productos, hoy por hoy, y lamentablemente, tienen el campo libre para su comercialización: Al menos, debería prohibirse su publicidad (argumento principal de venta) a todas luces engañosa. Y así, aunque desde los Colegios de farmacéuticos se recomiende desterrar su venta en farmacias, la decisión última (hoy por hoy, y mientras la Administración no tome definitivamente cartas en el asunto), corresponde a cada farmacéutico.

Desde 1994 funciona en la Dirección General de Farmacia una unidad que examina estos productos, cuya actuación se resume en la retirada de 32 productos del mercado, la rectificación de la presentación comercial de 26 artículos, y la eliminación o modificación de la publicidad de otros 70 productos.

El Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, por su parte, ha lanzado recientemente una campaña con el lema: "Cuida tu salud. Cuando leas, oigas o veas De Venta en farmacias... pregunta a tu farmacéutico".

Muchas farmacias han colocado ya estos carteles, que paradójicamente comparten escaparates y vitrinas con... los "productos milagro" denostados en la campaña. El Colegio de Navarra ha creado una comisión cuyo criterio es "no vender nada hasta que se comprueben sus resultados". Con esta criba y selección se ha provocado una real disminución en las ventas. El informe realizado por EROSKI (en la Comunidad Autónoma Vasca, Navarra, La Rioja y Cantabria) señala a los farmacéuticos de Pamplona, de lejos, como los que menos promocionan visualmente los productos milagro.

El ministerio de Sanidad ha catalogado 300 productos fraudulentos, mientras que en el Departamento de Consumo del Gobierno Vasco se han analizado 195 productos de los
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que 168 contienen alegaciones terapéuticas preventivas y curativas que exceden al etiquetado o publicidad, encontrando además que algunos adolecen de varias irregularidades.

"Milagros" a la vista

Impotencia sexual, inapetencia, celulitis, reuma, pérdida de memoria, artrosis, bronquitis, estrés, anemia, exceso de peso, calvicie... todos estos problemas, y más, tienen su producto milagro, que podremos encontrar echando un simple vistazo a los escaparates y vitrinas de las farmacias, ya sean éstas pequeñas o de gran tamaño, modernas o no, y se hallen en barrios periféricos o en el centro de la ciudad.

Si bien hay casos en los que los productos milagro pueden causar un efecto placebo, que consiste en la mejoría que se presenta en los pacientes cuando toman una sustancia inactiva que creen tienen virtudes terapéuticas, la inmensa mayoría de las veces se trata de sustancias ineficaces, y en algunas, no completamente inocuas.

En los problemas capilares, no hay en la actualidad ningún remedio capaz de devolver su pelo al que se queda calvo, así de sencillo. Si bien cada día salen al mercado nuevos productos que prometen lo imposible, ninguno ha dado pruebas de una eficacia reconocida y duradera, ni siquiera en el freno de la caída. Por lo que respecta a los adelgazantes, su uso continuado puede tener consecuencias molestas, como en la Carnitina, que llega en ocasiones a provocar náuseas, vómitos e incluso una modificación del olor corporal. Hasta las renombradas algas pueden tener efectos secundarios graves al causar alteraciones en el metabolismo tiroideo.

Ante la publicidad engañosa que acompaña a muchos de estos artículos, es deber de los farmacéuticos informar, de forma veraz y objetiva a los consumidores. Lamentablemente esta práctica no es habitual. Entre comentarios recogidos por boca de farmacéuticos recordemos algunos: "las personas mayores experimentan mejoría, ya que sus propiedades son más psicológicas que otra cosa", o "la gente pide todo lo que se anuncia en TV, y tenemos que venderlo, si no, se irían a otra farmacia", o los hay que se disculpan "sólo vendemos adelgazantes cuando se acerca el verano".

Llegamos a topar con profesionales que llegaron a asegurar al cliente simulado de EROSKI que las cápsulas adelgazantes Diecur "funcionan bien", cuando su ineficacia ha quedado demostrada en varios estudios.

(Articulo aparecido en el número 203 -Febrero, 1996- de EROSKI, revista gratuita de información al consumidor, editada por EROSKI S.Coop. Bº S, Agustín s/n, Elorrio. Vizcaya)

THE SKEPTICAL INQUIRER

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The Skeptical Inquirer
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Hace 25 años... Un vistazo a varias noticias de 1971
Eduardo Giménez

A continuación, un resumen de algunas noticias que fueron de interés durante el segundo trimestre de aquel año y que aparecieron en el diario Heraldo de Aragón,

-CONDUCIENDO A CIEGAS.
Rayers Samy recorre nada más y nada menos que 888 kilómetros en moto con los ojos vendados. ¿Se trata de un ejemplo de percepción paranormal o de poderes extrasensoriales? No, nada de eso. Rayers Samy es el nombre artístico del ilusionista oscense Rafael Ayerbe Santolaria. En cinco etapas recorrió la distancia que separa Jaca de Santiago de Compostela.

(Pie de foto: La imagen muestra a Rayers Samy conduciendo la motocicleta con los ojos vendados en medio de un intenso tráfico. Curiosamente, el reportero que le acompaña es el mismísimo Luis Mariñas).

-UN MILLÓN DE LIBRAS DE RECOMPENSA.
La famosa aseguradora Lloyd's de Londres ha asegurado al no menos famoso Monstruo del Lago Ness, Nessie para los amigos. La compañía Cutty Sark pagará un millón de libras esterlinas a quien lo encuentre, eso sí, con dos condiciones: que el bicho mida más de seis metros de largo y que sea cedido al Museo de Historia Natural de Londres.

A pesar de la importante recompensa ofrecida han pasado veinticinco años y nada. Tal vez si a Nessie le ofrecieran un porcentaje...

-LA MALDICIÓN DE Los KENNEDY.
Tanta desgracia no podía ser normal. No es sólo el accidente de Chapaquidick que sufrió Ted Kennedy, candidato a la presidencia de los Estados Unidos por el partido demócrata; están los asesinatos de sus hermanos John Fitzgerald (JFK) y Robert, la locura de una hermana y la muerte en accidente de otra.

Patrick Mahoney ha desvelado que todo se debe a una antigua maldición lanzada por una bruja irlandesa sobre el patriarca Patrick cuando éste abandonó a una hija de la bruja para casarse en los Estados Unidos.

Claro que otra versión atribuye a McGovern, otro candidato demócrata en potencia a la Casa Blanca ser el creador de
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esta leyenda que circula en los medios políticos irlandeses, políticamente influyentes, pero también muy supersticiosos.

-HACIENDO EL INDIO.
Pido perdón por el chiste fácil, pero aquí tenemos al indio comanche George Smith Wathetaker invocando la lluvia con una danza ritual en Wichita Falls, donde reinaba una pertinaz sequía. Tras diez minutos de danza se puso a llover. Un fabuloso éxito si no tenemos en cuenta que la Oficina Metereológica había previsto anteriormente para ese día un cien por cien de probabilidades de lluvia.

Aunque la noticia pueda ser un poco tonta, sirve para ilustrar algo importante: que dos sucesos se produzcan en sucesión no quiere decir que siempre el primero sea la causa del segundo.

CONCURSO DE ASTROFOTOGRAFÍA

El Grupo Universitario de Astronomía (G.U.A.), con la colaboración de la Sociedad Astronómica Syrma (S.A.Y.), ambos con domicilio en Valladolid, tienen el placer de organizar un concurso de fotografía astronómica para todos los aficionados interesados en participar, no se pondrá limitación de ningún tipo (por ejemplo podrán participar imágenes que hayan participado en otros concursos) salvo el envío de imágenes realizadas gracias a la participación de medios profesionales de la astronomía. Se quiere conseguir con ello la mayor cantidad de imágenes para la realización de una Exposición en la ciudad
de Valladolid en la segunda quincena de noviembre de 1996. Se pretende también la organización de algunas actividades paralelas tales como cursillos, talleres, observaciones, etc.

De estas actividades y de la exposición se informará oportunamente.

Se establece una única categoría que engloba todo tipo de imágenes, tanto fotografías como imágenes obtenidas con cámaras CCD, siempre que éstas estén relacionadas con la astronomía.

Los premios serán:
lº- 25.000 ptas, diploma y felicitaciones
2º- 10.000 ptas, diploma y felicitaciones Y 3º- 5.000 ptas, diploma y telicitaciones

del 4º al l0º diploma y felicitaciones

Premio especial del público asistente a la exposición, - 10.000 plas, diploma y felicitaciones

La fecha límite de presentación de fotografías es el 1 de noviembre de 1996.

La solicitud de las bases completas del concurso pueden solicitarse a la redacción de LAR, o bien directamente a:

Sociedad Astronómica Syrma.
Apartado de Correos 5380. 47080 - Valladolid

Grupo Universitario de Astronomía
e-mail: gua@wamba.cpd.uva.es
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NOTICIAS UFOLOGICAS (CdeU, Servicio de Prensa).
CUADERNOS DE UFOLOGIA publica el primer estudio sobre el fenómeno ovni en Canarias.

La revista especializada Cuadernos de Ufología (Ap. de Correos 5.041, 39080, Santander) acaba de publicar un extenso ensayo sobre el fenómeno ovni en Canarias del que es autor el investigador tinerfeño RICARDO CAMPO. En él se analiza globalmente la casuística ovni de las islas desde 1950 hasta la actualidad, de forma no sensacionalista y con un enfoque marcadamente objetivo, en el que predomina la consideración de los ovnis como hecho social, directamente influenciado por los medios de comunicación y la difusión de noticias ovni.

Las Islas Canarias han contado siempre con un halo misterioso que en lo tocante al fenómeno ovni aseguraba la abundante presencia de estas manifestaciones a lo largo del tiempo, aunque se trataba de relatos no confirmados procedentes de fuentes escasamente fiables. Este trabajo viene a desmitifica, en parte esa creencia y a situar la problemática ovni canaria en una, dimensiones mucho más cercanas a la realidad.

Incluye una parte de análisis teórico de la casuística en el que se pone de maniifiesto la semejanza del fenómeno en Canarias y en la Península, tratándose en diversas ocasiones de una respuesta ante las noticias procedentes del territorio peninsular. Cuenta con diversos ejemplos de episodios ovni canarios analizados e investigados personalmente por el propio autor a los que en su mayor parte se ha podido asignar una explicación racional. Numerosas ilustraciones, fotografías, dibujos esquemáticos, etc., completan este documentado e interesante estudio.

ESTABLECIDO UN PREMIO DE INVESTIGACION SOBRE LOS OVNIS

El fenómeno ovni está adquiriendo en España la categoría de objeto de estudio serio y científico. Durante el pasado fin de semana, una veintena de expertos, profesionales españoles de muy diversas ramas, se han reunido en Sevilla para promover proyectos de investigación en este campo.

Estos especialistas- agrupados en tomo a la publicación Cuadernos de Ufología, han definido objetivos concretos para la Fundación Anomalía. Esta institución pretende impulsar el estudio científico del fenómeno de los objetos volantes no identificados (OVNIS) mediante la canalización de donaciones privadas para financiar trabajos de investigación

Uno de los resultados de esta concentración de ufólogos, ha sido el establecimiento -sin precedentes en España del Premio de investigación “Ricardo Caruncho”, dotado con 100.000 ptas., este premio, nombrado en homenaje a Ricardo Caruncho, joven investigador gallego prematuramente fallecido, está abierto a la participación de cualquier español que presente hasta el 31 de Diciembre de 1996 un trabajo dedicado a la encuesta o análisis de avistamientos ovni. Las bases de este premio, que se fallará en Enero de 1997, pueden solicitarse en Cuadernos de Ufología/Fundación Anomalía, Apartado de Correos 5.041, 39080 Santander, o bien directamente a la redacción de LAR,

Gracias a la Ley de Mecenazgo, las donaciones económicas a la Fundación tienen 14 consideración de gasto desgravable. Los interesados en colaborar con los fines de la Fundación Anomalía pueden dirigirse a la dirección anterior.

En el curso del encuentro de especialistas en la capital hispalense, se ha avanzado también en la definición de una Base de Datos con el fin de preservar la cultura ufológica nacional, esto es, los archivos y acervos documentales del mayor número posible de estudiosos, y hacerlos accesibles al resto de los investigadores del país. Para este propósito se han recibido importantes, donaciones de bibliotecas y legados históricos,

Sevilla, 27 de Mayo de 1996
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EscoLAR

Aquí EscoLAR, aquí unos amigos...

Como todos nuestros sagaces e inteligentes lectores habrán podido apreciar, estrenamos sección dentro de la revista LAR para dedicarnos a un campo que teníamos bastante abandonado, la enseñanza. Hasta nuestro apartado de correos han llegado cartas de lectores y antiguos relacionados con el mundo de la docencia que nos proponían orientar nuestra actividad divulgadora del pensamiento racionalista también hacia ese ámbito, y estamos totalmente de acuerdo. Lamentablemente, por los colegios e institutos campan a sus anchas algunos "profetas" de lo paranormal, y, salvo honrosas excepciones, las asignaturas relacionadas con la ciencia siguen ocupando los primeros puestos en el ranking de las más odiadas.

Con vuestra colaboración -me dirijo sobre todo a los que os ganáis el pan desempeñando la mal considerada y peor pagada profesión de docentes- nos proponemos informar de todos aquellos asuntos interesantes que tengan que ver con la enseñanza y el pensamiento escéptico y racionalista, así como proponer actividades para llevar a cabo en los centros de enseñanza y poner en común los resultados de las que hayamos realizado. Me gustaría que el volumen de información intercambiada nos obligara a buscar medios de comunicación más ágiles que LAR, que si se caracteriza por algo es por su aparición aleatoria, aun cuando se supone que debería ser periódica. En cualquier caso, mi intención es que EscoLAR sea el punto de encuentro de todos los que compartimos el espíritu crítico y la dedicación a la enseñanza.

Nos encontramos además en tiempos de reforma educativa, con todo lo que eso supone. Creo que los planteamientos de la LOGSE y las nuevas asignaturas permiten hacer la enseñanza de las ciencias más amena, más crítica Y más práctica (y no sólo de las ciencias). En este sentido, el apartado de Correos de LAR está disponible para recoger todas vuestras sugerencias, comentarios, actividades y experiencias, que -como ya he dicho- nos encargaremos de poner en común, principalmente desde esta sección.

Desde la redacción de LAR se nos ocurre sugerir la realización de alguna actividad extraescolar: charlas, conferencias, visitas a museos de la ciencia, planetarios, etc. (si tenéis dificultades para encontrar conferenciantes, poneos en contacto con nosotros) y, para empezar a trabajar dentro del aula, os proponemos una dinámica sencilla y ya clásica en el mundo de la desmitificación de lo paranormal, la interpretación de una carta astral que nos ha ofrecido Miguel Ángel Sabadell (nuestro astrólogo particular).

Espero que a partir de aquí puedan surgir propuestas útiles para intentar despertar el pensamiento crítico de este país (profundamente dormido, por cierto) desde los centros de enseñanza, que son, en teoría, los lugares donde deberíamos aprender a pensar y a dudar.

Os esperamos

Chema Roc
coordinador del EscoLAR
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Dinámica: Astrología en el aula.

La mayor parte de los adolescentes se muestran interesados en todo lo que suena a oculto y alternativo (lógico, por otra parte, a esas edades). En concreto, suelen ser muy receptivos a cuestiones como la Astrología y la validez de los horóscopos. Pero también es relativamente fácil despertar su sentido crítico y dar algo de grasa a los engranajes de su cerebro. Para ello os proponemos la siguiente actividad:

Se trata de pedir a cada uno de los alumnos su lugar y fecha de nacimiento para elaborar su carta astral, y que una vez elaborada juzgue cada uno de ellos el porcentaje de acierto de dicha carta astral. El truco consiste en repartir a todos la misma carta -por ejemplo la que tenéis a continuación-, sin que lo sepan, claro está. Una vez que han hecho esa valoración se les descubre el truco (a todos se les ha entregado la misma carta astral) para que extraigan sus propias conclusiones.

Modelo de carta astral:

Algo que destaca de tu caria astral es que sueles ser bastante crítico contigo mismo; también aparece cierta necesidad a gustar a los demás y que sientan cierta admiración por ti. Posees ciertas capacidades, que no utilizas, y que podrían serte de ayuda. Aunque exteriormente te muestras disciplinado y con cierto autocontrol, tiendes a ser temeroso y dubitativo por dentro. Tremendamente independiente, no aceptas lo que dicen los demás sin que te lo demuestren. Dinámico, te gusta vivir totalmente el presente. Para ti el lema
"Carpe Diem" (disfruta el momento) es tu norma de vida. Sueles ser bastante entusiasta y a veces algo atolondrado. Te cuesta mantener una constancia en lo que te propones. En bastantes momentos eres de las que piensan "primero yo" o "ande yo caliente y ríase la gente". En algunos aspectos de la vida que te tocan muy de cerca eres intolerante, Eso sí, cuando te enfadas... bueno mejor no estar cerca. No eres en ese momento un espectáculo agradable.

Por otro lado, sueles seguir la moda que te marcan desde fuera, tienes una cierta componente de oveja. En el resto, sigues exclusivamente tu capricho sin pensar en otro cosa, lo que te ha acarreado más de un disgusto (y los que te rondaré morena...). Sabes que tienes ciertas debilidades en tu personalidad, aunque sueles compensarla con otras cualidades de las que te sientes muy seguro. El querer hacer las cosas bien hace que seas en ocasiones excesivamente lento. Posesivo y un pelín avaricioso en algunos aspectos de la vida (tanto materiales como espirituales) en otros te entregas con facilidad sin importarte mucho las consecuencias. También debemos resaltar que en las discusiones eres demasiado pasional y como no te gusta perder...

Eres persistente, determinado y precavido en todo lo que haces y propones. Necesitas tiempo para aceptar ideas nuevas, aunque esa pequeña vertiente bohemia y literaria hace que a veces actúes absolutamente sin pensar... y lamentes después las consecuencias. Retentivo pero poco constante, raras veces debilitas tus fuerzas diseminándolas. Eres voluntarioso y suele costarte llegar a irritarte, pero cuando lo haces eres un volcán en erupción. Compasivo, eres un amigo fiel (dentro de un límite) pero un implacable enemigo.

Todo esto no quita que seas militante y ambicioso, eres una persona rápida, dinámica y entusiasta. Te gusta hacer lo que te interesa cuando te interesa aunque puedes parecer insensible a las necesidades de los demás, raras veces guardas rencor. Tu declarada confianza en ti mismo (te gusta dar esa imagen) puede ocultar un sentimiento de inseguridad.

El Sol en la cuarta casa revela que eres de naturaleza optimista, observadora, y flexible.
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Tienes una rara habilidad para tomar tus decisiones debidas en el momento oportuno, pero a veces tienes serias dudas de si has tomado la decisión correcta o has hecho la cosa calculada. Te gusta viajar. Tienes un fuerte impulso de autoprotección que puede surgir de una necesidad de seguridad. Esta posición del Sol propicia que entre tus prioridades se encuentre el ser absolutamente feliz..., fuera de casa, porque la verdad, casero, lo que se dice casero, no eres. Siempre que puedes te vas a dar una vuelta o a pasarlo bien con los amigos, lo que te encanta. Sí, realmente eres un juerguista de cuidado.

La cuadratura del Sol con Neptuno muestra que sueles desestimar tu propia capacidad para triunfar y por ello muchas veces no llevas a cabo tus ideas. Eres sensible al sufrimiento, amigo de los animales y excesivamente emotivo, cosa que tratas de ocultar. Te gusta aventurarte en mil y un líos, aunque mucha veces te reprimes, y puedes ser propenso a accidentes. Sin embargo, el quincuncio con la Luna hace que deba haber un reajuste en tu modo de manejar tus necesidades emotivas y tu voluntad consciente. Es posible que te sientas rechazado en cuestiones románticas hasta que dejes de mirar a tu amada a través de cristales de color de rosa.

Júpiter hace que tiendas a abarcar demasiado algunas veces. Por otro lado la Luna en Piscis implica que eres emocionalmente instintivo. Potencia esa sensibilidad a lo más profundo de la experiencia humana. Y sientes comprensión y afecto hacia todos... bueno, casi todos. Eres algo ingenuo y sueles disculpar las deficiencias y defectos de los demás. Sin embargo eres muy vulnerable y a veces sientes ganas de llorar, cosa que reprimes, o sientes lástima de ti mismo.

Aunque sabes que no debe ser siempre así, no te gusta enfrentarte a los hechos de una forma fría y objetiva. Y tu sensibilidad te ocasionará dificultades de relación. A veces te falta ese sentido del humor tan peculiar tuyo y también el sentido común. Y puedes parecer el ruso de la historia a quien le gusta estar triste. Esta posición tan psíquica de la Luna puede proporcionarte angustias y muchas dificultades en alcanzar lo que te propones. Necesitas sentirte protegido y amado, y te gusta rodearte de belleza, armonía y comodidad, porque un entorno adverso te produce sufrimiento, aunque quizá todo esto se vea parcialmente enmascarado por Plutón, que tiende a hacerte pensar que eso no es así aunque lo que tú crees no es del todo cierto. Ten cuidado por que un exceso de emoción puede ocasionarte problemas de salud. En cuadratura con Urano muestras una gran habilidad intelectual, pero potencia también tu obstinación, fanatismo y tu tensión emocional. Inquieto, susceptible e impulsivo este aspecto hace que seas intransigente en tu trato con los demás. Esto indica vínculos emocionales poco corrientes. Vives según tus reglas y regulaciones, sin preocuparte por si la sociedad las encuentra aceptables. Tus atracciones románticas suelen ser súbitas, pero no siempre duraderas. Pero Mercurio tiende a tranquilizar estas tendencias y mostrar tu lado crítico, escéptico y, a veces, incluso reservado y suspicaz. Muy convencido de tus opiniones es difícil convencerte para que cambies de parecer. Puedes herir innecesariamente a los demás o puedes transformar tu sarcasmos en ingenio exquisito, tú decides. Debes evitar juzgar a los que pueden ser menos afortunados, sobre todo si son enemigos tuyos.

Marte hace que seas independiente, entusiasta y a menudo autodidacta. Tienes una mente muy inquieta y si no puedes viajar en persona lo haces con la imaginación. Activo, persistente y muy motivado, el mundo puede ganar un ejecutivo nato, si no fuera porque los negocios, en el fondo, no te van.

En quincuncio con Neptuno, tienes una tendencia a exagerar y a tener ambiciones poco realistas que pueden ser de difícil realización. Estás muy expuesto a la decepción porque esperas lo mejor de todo el mundo. Todo ello se encuentra resaltado porque Júpiter se encuentra en la tercera casa que hace que seas práctico y de ideales elevados. De intuición fuerte y mente inquieta, necesitas
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un trabajo que no sea rutinario. De hecho, eres demasiado hablador, imprudente y propenso a exagerar.

La posición de Saturno hace que sientas una fuerte necesidad de seguridad financiera y cuando te sientes más feliz es cuando tienes en orden tus asuntos cotidianas. Eres ahorrador (en lo que te conviene). No te gusta nada de nada derrochar dinero aunque habitualmente no puedes resistir comprar eso que tanto te gusta... Que este planeta se encuentre en la sexta casa hace de ti una persona exigente, eficiente y digna de confianza, si te tomas tu trabajo muy en serio, puedes sobresalir en trabajos para el gobierno, escribiendo, o en las áreas de humanidades. Saturno eclipsa parcialmente esas posibles tendencias científicas que puedas tener, aunque a veces surgen inesperadamente. Debes aprender a valorar más y a corregir esa tendencia a preocuparle e inquietarte demasiado.

Tus emociones son impredecibles y pueden ser muy intensas. Por ser receptivo y en ocasiones compasivo pueden aprovecharse de ti. Esta sensibilidad que encubres e incluso niegas que esté presente, obstaculiza la confianza en ti mismo, por lo que debes desarrollar la iniciativa y la seguridad. Aunque externamente parezcas tranquilo, sabes ocultar bien la inquietud interior, aunque los más cercanos a ti la detectan enseguida.

Y cuida tu salud que puede darte sustos en el futuro.

(Este texto puede obtenerse a traves d Internet, en la dirección:
http:llzar.unizar.esi-arp

 

LA ASTROLOGIA EN UN CONCURSO DE INVESTIGACION

ASTRLOGÍA: El APOGEO DE UNA ESTAFA MILENARIA.

Hay noticias que a uno le llenan de satisfacción y optimismo. Una de ellas es que en un centro de enseñanza se organicen concursos de investigación. Otra, que los alumnos participen en dicho concurso con entusiasmo y empeño. Y otra más consiste en que uno de los trabajos realizados con motivo del concurso verse sobre la astrología -o cualquier otra pseudociencia-, por cuanto supone que un alumno sea capaz de plantearse la posibilidad de que una disciplina, que mucha gente acepta sin más, puede no tener razón de ser,

Esto es lo que ocurrió durante el pasado curso. El colegio San Viator de Madrid organizó un concurso de investigación abierto a todos sus alumnos, con temática libre, y emarcado en dos grandes áreas de conocimiento: ciencias y humanidades.

Dos alumnos de 3º de BUP, DAVID FERNANDEZ y MIGUEL RODRIGUEZ decidieron participar en el mismo con un trabajo crítico sobre las pseudociencias, intentando averiguar qué había de verdad detrás de todo ello. Ante la gran extensión del lema a tratar, optaron por restringir su estudio a una sola pseudociencia: la astrología.

El resultado fue un sensacional trabajo, en el que no escatimaron esfuerzos para recabar información, tanto de parte de los científicos como de los propios astrólogos, y extrayendo a partir de los datos recopilados sus propias conclusiones.

El buen trabajo presentado fue motivo de mención en la entrega de premios, dotación económica incluída.

Vaya desde esta página nuestra enhorabuena a los autores del trabajo- y el deseo de que, al margen del premio conseguido su realización les haya servido para descubrir la satisfacción de una investigación bien hecha, y para comprobar que no tiene por qué ser cierto todo lo que llega a nuestros oídos a través de los medios de comunicación.

Vaya también nuestra felicitación al colegio San Viator, organizador del concurso por su sensacional iniciativa.
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LA VERDAD ESTÁ AHÍ FUERA... PERO LOS UFÓLOGOS NO LA VEN
Javier Esteban

"Expertos ufólogos publicaron artículos de investigación OVNI, copiados -casi literalmente- de episodios narrados en mi novela: BASES DE 0VNIS EN LA TIERRA"

En una de las últimas ediciones de las hojas parroquiales del ocultismo se han publicado muchas insensateces sobre ARIP y, también, sobre algunos de sus integrantes. Como no soy miembro de ARP, ni tampoco su abogado, no voy a entrar a valorar lo que sobre la misma se ha dicho. No obstante, quiero señalar que, en mi opinión, estos comentarios son más simples que el mecanismo de un chupete y tienen la misma categoría intelectual que los sermones de un telepredicador.

Una detallada lectura de los articulos esiitos sobre ARP por estos aspirantes a periodistas de investigación, no es más que una solemne pérdida de tiempo. Estos articulillos nos muestran la escasa preparación intelectual de quienes los redactan y, también, un exceso de perturbación mental motivado, sin duda, por tanta actividad "investigadora". Confío en que sus propios lectores los juzgarán como se merecen. No obstante, me he permitido escribir estas líneas, agradeciendo a ARP que me ceda sus páginas para ello porque en esos artículos, se hace mención a mi persona y a una de mis aficiones: la de escribir novelas, Y ante los absurdos comentarios que se hacen sobre el particular creo necesario dar mi opinión.

¿Desde cuándo una novela tiene efectos perversos sobre la investigación?

En estas gacetillas, los ufólogos me han acusado de querer manipular, con fines inconfesables, a los investigadores de la casuística OVNI. Resulta obvio para estas mentes, nubladas por tanta actividad investigadora, que una novela tiene efectos perversos sobre la investigación OVNI.

Gracias a la rabieta de los ufólogos, casi todos sabréis que en el año 1978 escribí una novela que se tituló Bases de Ovnis en la Tierra", con el seudónimo de DOUGLAS O'BRIEN. El argumento sobre el que giró la novela era similar al estilo que se ha hecho popular en la década de los noventa, y que se podría catalogar como género "expedientes X". Lamentablemente este tipo de novelas no eran populares a finales de los setenta y mi retribución por derechos de autor es prueba fehaciente de ello. La empresa editora de la

(Pie de Foto:
BASES DE OVNIS EN LA TIERRA
Douglas O'Brien
finalista Premio Julio Verne 1979)
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novela que escribí, sufrió una serie de problemas económicos -que no viene al caso comentar- y como consecuencia de ello, fue imposible su distribución. Solamente circularon unos cientos de ejemplares que, con el correr del tiempo han ido acaparando los ufólogos; movidos, sin duda, por un afán investigador encomiable. Los únicos que han podido leer la novela han sido, hasta la fecha, los ufólogos; y durante estos años la han analizado hasta la extenuación, haciendo las más absurdas conjeturas que mente calenturienta pueda imaginar.

Con estos antecedentes parece conveniente relatar a quienes no han tenido la oportunidad de leerla, su contenido, para comprender el inusitado interés demostrado por la ufología en la novela que escribí en mi juventud. La trama se basaba en la supuesta autobiografía de un antiguo agente de la CIA. El protagonista había estado haciendo y deshaciendo, desde el año 1966, la vida y obra del fenómeno ovni en todo el mundo. Este agente secreto, con el correr del tiempo, se había arrepentido de todas sus fechorías y quería confesar y hacer pública la verdad sobre los ovnis. Parece lógico pensar que, con semejante argumento, los aficionados a ver seres de otros mundos estuvieran encantados con la novela, ya que les confirmaba todas sus sospechas sobre la ocultación de pruebas de la presencia de los extraterrestres en la tierra.

Para escribir la novela era preciso crear historias con fechas, lugares, etc... Para evitar la tarea de inventar miles de datos, acudí a las hemerotecas y tomé nota de miles de ellos de diversas fuentes: periódicos, revistas... De esta forma incluía datos auténticos de sucesos ocurridos; tales como accidentes de aviones militares, expulsiones de diplomáticos, detenciones de espías, etc.. A la vista de la información recopilada, inventaba la historia con argumentos como: "la noticia que se dio al público por la prensa fue... cuando lo que realmente ocurrió fue ... ... siguiendo está línea, no reparé en gastos: relaté historias inverosímiles, como la de colocar a un ovni en medio de una explosión nuclear en Siberia o hacer que el protagonista asesinara a varios ufólogos por acercarse demasiado a la verdad, y cualquier otro tipo de hazañas que los ufólogos suspiran vivir. Toda la trama, una vez argumentada y redactada, cumplió con los objetivos propios de una novela. Lo gracioso del asunto es imaginar a personas en su sano juicio investigando la verosimilitud de semejantes disparates. Ya se sabe que la fe mueve montañas...

Es una lástima que no se hubiese distribuido la novela Bases de Ovnis en la Tierra por problemas económicos de la editorial; esto para los investigadores de otros mundos es una realidad poco romántica. No dudo que van a echar en falta absurdas conjuras internacionales para impedir el conocimiento de la “verdad”,

Algunas mentes paranoicas llegarán a pensar que el largo brazo de la CIA fue el que secuestró la edición.

Los profesionales de la ufología querían saber lo que no había sido publicado.

Hasta aquí no parece que exista nada que pudiese irritar a nadie. ¿Porque están enfadados los ufólogos entonces? Ahora viene la explicación. Meses después de la edición de la novela, contactaron conmigo otros expertos investigadores de los ovnis. Estos "profesionales" de la ufología me abordaron, porque estaban convencidos de ser cierto el contenido de lo relatado en la novela. Al parecer habían realizado minuciosas investigaciones, y querían saber si había algo más y que no se había publicado ya que, según ellos, esta información debía ser definitiva para probar, por fin, la existencia de los ovnis y las maniobras de los gobiernos para impedir el conocimiento de la verdad. Puede el lector imaginar mi asombro por semejante requerimiento. Desconocía si me encontraba ante unos sinvergüenzas de tomo y lomo que pretendían tomarme el pelo o estaba ante individuos que no estaban en su sano juicio. En aquel momento decidí seguirles el juego para averiguar en qué acababa toda esta historia, Tal vez, el resultado me diera pie para escribir otra novela sin duda interesante.

Da risa pensar en qué consistió la minuciosa investigación que habían realizado estos “expertos" para comprobar los hechos relatados en Bases de Ovnis en la Tierra: consultaron la mismas hemerotecas que utilicé yo para documentarme. No se puede pedir mayor seriedad investigadora ni mayor rigor a la ufología. Así que durante unas semanas los
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"expertos investigadores" estuvieron -haciendo el indio" -con el mayor respeto hacia esta etnia-. Les hice acudir a citas clandestinas; en lugares discretos; con contraseñas secretas como periódicos bajo el brazo, y preparar reuniones al más puro estilo de películas de espías. Les entretuve durante un tiempo cambiando claves y con gansadas similares, que ni a los guionistas de las películas de James Bond se les hubiera ocurrido imaginar. Estos ufólogos, como los leones ante un domador, pasaban por el aro porque albergaban la insensata esperanza de que les iba a facilitar la información secreta que no había sido posible publicar en la novela por los largos brazos del poder oculto que gobierna el mundo. Como es fácil imaginar, no les proporcioné las estremecedoras revelaciones que podrían convulsionar al mundo entero, informaciones por las que tanto suspiraban. Acabaron cansándose de hacer el panoli y se puso punto final a la historia. Al menos eso creí en aquel momento.

Estos episodios con los investigadores -nada aburridos, como podrá imaginar el lector- sirvieron para que algunos amigos, que confiaban en la seriedad de las personas que investigaban ovnis, vieran las maneras de investigar de los santones de la ufología y dejaran de perder el tiempo leyendo tonterías. Esto es lo único de lo que puedo ser acusado: de haber logrado evitar que hubiera nuevos adeptos a la secta de la tontología cósmica.

Expertos ufólogos atribuyen los datos publicados en la novela "Bases de Ovnis en la Tierra" a informaciones suministradas por estrechos contactos con los círculos militares norteamericanos

¿Por qué motivo están tan irritados los ufólogos? Años después de la aparición de la novela y de aquellos divertidos encuentros en la cuarta fase, estos "expertos” ufólogos publicaron "artículos de investigación OVNI” en prensa y revistas especializadas, narrando hechos que se citaban en mi novela. Se atribuían el conocimiento de esa información debido a “sus estrechos contactos con los círculos militares norteamericanos" y a "informaciones facilitadas por los servicios secretos". La verdad es que aquellos artículos fueron copiados -casi literalmente- de episodios narrados en mi novela y, como debería saber yael lector, se parecen tanto a la realidad como un huevo a una castaña. Puede imaginarse, también, el asombro que me produjo el comprobar que las majaderías que habían realizado ante mi presencia los conocidísimos ufólogos años atrás habían dado como resultado que copiasen a la brava relatos de la novela escrita por un joven escritor desconocido y, además, jactándose de poseer fuentes de información de tan importante envergadura.

El esmero con el que contrastan los ufólogos sus informaciones y la fiabilidad de sus fuentes, induce a pensar que más de alguno de los casos investigados por ellos tal vez no sirva ni para justificar el gasto del papel en el que lo han impreso.

Ésta es la verdad de los Hechos Ocurridos

Esta es la narración cronológica de los hechos ocurridos con la novela que escribí en mi juventud. Ante los amantes de los ovnis soy culpable de haber escrito una novela; y soy culpable de que se la creyeran. Me acusan ahora porque se sienten engañados, manipulados y víctimas de una cortina de humo. Pero los intrépidos investigadores de los misterios
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se olvidan de la parte de la historia que les interesa y no se atreven -me figuro que por vergüenza- a valorar su incapacidad para discernir entre la realidad y la fantasía. Y es que para estos periodistas de investigación, hablar con un monaguillo es tener un informador de primera mano en El Vaticano.

Es evidente que tienen motivos para estar enojados; ya que han demostrado que se han comportado como unos “listos de capirote" y antes de reconocerlo con gallardía y guardar un prudente silencio, han preferido lanzar a los cuatro vientos que he pretendido manipularlos para distraerles de su misión salvadora de la humanidad. Lo cierto es que los investigadores de lo paranormal y de cazar luces en el cielo están tan acostumbrados a ver cortinas de humo que éste se les ha metido en el cerebro y por eso no ven la verdad que está ahí fuera. No nos queda más remedio que ser comprensivos con ellos, compadecer a quienes les rodean y recomendarles concierten cuanto antes una cita con un buen psicólogo experto en tratamiento de la paranoia.

La acusación que me hacen los ufólogos, de querer manipularles e intoxicarles es una solemne estupidez, y se demuestra por el propio desarrollo de los acontecimientos. Durante 17 años he callado lo que sabía en torno a esta novela, pero ya es hora de dar a conocer el ridículo que puede llegar a hacer alguno de los capitostes de la ufología. Han sido ellos precisamente quienes han sacado a colación la existencia de la novela. Se puede llegar a deducir que necesitan sentirse manipulados para ser felices. Algún día nos dirán que hay manipulaciones a la ufología hasta en el cuento de Blancanieves y los siete enanitos...

Los ufólogos -y cazafantasmas en general- reivindican constantemente la libertad de expresión como medio de defensa ante las críticas que reciben por su posición ante estos asuntos y, también, como medio para advertir a la población de la existencia de los ovnis. Resulta chocante -y grotesco- que los “defensores" de la libertad de expresión me acusen de usarla para escribir una novela. ¿Será que para los parapsicópatas la libertad de expresión acaba cuando es usada por quienes no comulgan con sus visiones? Demostración palpable de su tolerancia y respeto por las ideas de los demás.

Los que se auto-otorgan el Titulo Profesional de Ufólogos (de Campo), suelen recorrer infinidad kilómetros para contar las luces que hay en el cielo; pero me parece que están poco duchos todavía en el sano ejercicio de la lectura y en un normal uso de las facultades cerebrales. No obstante, me halaga que, a través de la lectura de la novela que escribí en mi juventud, estos individuos ciertamente inteligentes y expertos en detectar conjuras y manipulaciones, hayan creído el relato. Esto me vendrá muy bien cuando vaya a editar nuevamente la novela, Espero que los editores se hagan eco de la importancia que ha tenido para la ufología y se animen a reeditarla, puesto que ha sido capaz de "entretenerlos durante 17 años": todo un éxito para un escritor. Si ha sido así con los doctores ¿Cuánto tiempo estarían entretenidos el resto de los lectores?

Los profesionales de la ufología muestran su "honradez" y "profesionalidad investigadora"

Hay pruebas irrefutables de que algunos correkilómetros -denominación que les adjudico debido a su constante apelación a los kilómetros recorridos como medio de investigación en la ufología- han creído que parte de lo relatado en la novela estaba basado en datos contrastables y no era una invención del autor. A cuenta de tan temeraria presunción no han dudado en dar algunas historias publicadas en la novela como datos ciertos. Estos experto, han publicado artículos -de los que hay pruebas en las hemerotecas- citando esas historias como ciertas y jactándose de conocerlas por sus exclusivos contactos en los círculos militares norteamericanos y los servicios secretos. Es gracioso pensar que han estado jactándose de conocer estos datos en exclusiva porque eran unos investigadores de tomo y lomo, cuando la realidad era que la editorial no fue capaz de distribuir adecuadamente los libros en todas las librerías por problemas financieros que atravesaba en aquel momento. Mayor ridículo no se puede pedir ni a quienes presumían de sus contactos, ni a quienes creían semejantes estupideces.

No está de más advertir al lector de la poca honestidad de estos investigadores puesto que no citaron la fuente verdadera de información, incluso en el caso de que hubieran actuado convencidos de que el relato de la novela era
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auténtico. Si creían que el fondo de la novela era cierto lo honrado hubiese sido mencionar el origen de la información y advertir al lector de la existencia del libro y de las maniobras realizadas para impedir su difusión. Una prueba más de la honradez y profesionalidad de la que hacen gala los expertos en la ufología y una constatación más de la imparcialidad que emplean estos científicos al relatar los hechos.

No se puede imaginar el lector el esfuerzo que he tenido que hacer durante muchos años para no dar públicamente el nombre de varios ufólogos de campanillas. Especialmente si tenemos en cuenta la existencia de pruebas irrefutables en la mano. Me han brindado muchas oportunidades en prensa, radio y televisión para hacerlo público; pero, en mi opinión lo correcto es demostrar que creer en tonterías es una pérdida de tiempo, y que no debemos atacar a los pregoneros de la estupidez. Lo importante es demostrar que el mensaje es erróneo y respetar al mensajero.

Es patético comprobar cómo la sabiduría e inteligencia de los ufólogos, curtidos en mil batallas, no les sirvió para deducir que un muchacho -que tenía 21 años en 1979- era biológicamente imposible que en el año 1966 estuviera trabajando como agente de la CIA por todo el planeta y como deducción de un hecho tan obvio, era incapaz de haber vivido tantas experiencias como las relatadas en mi novela. También es increíble, teniendo en cuenta su experiencia investigadora, que a ninguno de ellos se les ocurriera la idea de solicitar en el Registro Público del Ministerio de Cultura una copia de la inscripción del ISBN de la novela. En la inscripción consta claramente que la materia en la que estaba clasificada la obra por el autor era la de novela. Y de muy fácil comprobación hoy en día ya que basta una consulta al servidor de Internet del Ministerio de Cultura de España, cuya dirección es:

http://www.mcu.es/pic/spain/ISBN.html e incluir el ISBN 84-85.577-04-3 del libro "BASES DE OVNIS EN LA TIERRA"

Sólo a mentes pendientes de mejorar su situación personal a través de entrevistas en profundidad con un buen psicólogo clínico, se les puede ocurrir que un niño de 12 o 13 años haya podido hacer las fechorías que hizo el protagonista de la novela, y que supuestamente soy yo. Los miles kilómetros que han recorrido no imprimen agilidad mental ni aumentan la capacidad de maniobra de las neuronas, ni facilitan un razonamiento normal. Esto se evidencia al comprobar que ningún Premio Nobel alcanzó el éxito trabajando de conductor, profesión -más digna incluso que la de ufólogo, por cierto- con la que se recurren muchísimos kilómetros al año, como medio para adquirir conocimiento científico. Es la experiencia la que nos permite adquirir sabiduría. Pero experiencia buena, de la mano de buenos maestros y con el estudio riguroso, independientemente de que se haya obtenido o no un título en la Universidad.

Es paradójico que, por los problemas económicos que surgieron en la editorial, el autor no disponga de ningún ejemplar de la novela que escribió y que los pocos ejemplares que aparecieron hayan pasado a manos de los ufólogos y los hayan acumulado y atesorado como documentos transcendentes. Llama la atención que los buscadores de ovnis hayan estado durante varios años haciendo cábalas y conjeturas sobre una novela.

Siempre que he acudido a debates con ufólogos en programas de radio, ante sus preguntas, en privado, sobre la novela nunca he negado que lo fuese. No entiendo qué necesitan para comprender la verdad ¿Tal vez un destornillador... con el que ajustarse los tornillos?

Siempre he afirmado que "Bases de
Ovnis en la Tierra" era una novela

Nunca he dicho públicamente el ridículo que han hecho insignes investigadores ufológicos. Como prueba de lo que afirmo, me remito a las grabaciones de los citados programas de radio y al artículo firmado por el Sr. CARBALLAL en el ejemplar del mes de Julio de 1996 de la revista MAS ALLA -sugiero a la editorial de la revista que añada al título 'a coletilla... DE LA CORDURA- en el que el propio articulista reconoce que en una reunión mantenida con él en el año 1994 le afirmé que el libro Bases de Ovnis en la Tierra era una novela.

Es curioso que el propio articulista -convencido de que el libro es una novela- no
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tenga el valor de aceptarlo públicamente por miedo a las críticas de sus propios colegas. Se olvida -¿maliciosamente?- de que en la ocasión en la que nos encontramos, y en medio de la conversación, se soltó la melena con descalificaciones contra algunos de sus colegas "investigadores", y no desaprovechó la ocasión para reírse de quienes se habían creído el contenido de la novela. Amable lector, si continúas leyendo estas líneas -espero que estés ahí todavía- te reirás cuando te imagines a los primeros espadas de la ufología haciendo de Indiana Jones en búsqueda de la verdad perdida.

No conviene olvidar que el corporativismo de los profesionales de la ufología es absoluto. Los que hemos tratado a ufólogos en privado sabemos que no desaprovechan la ocasión para denigrar a la competencia, pero cuando están en públ